Opinión detallada de nlorenzo
nlorenzo(32)
Portugalete, España93%
La torre de Hércules puede que haya sido la decepción más clara en mi viaje por Galicia la pasada semana santa, no sé muy bien qué era lo que me esperaba pero la verdad es que una vez allí tampoco me llamó demasiado la atención, está bien, y es curioso que sea el único faro romano en funcionamiento, pero a mí personalmente no llegó a llenarme con la visita.
En mi caso llegamos allí hacia mediodía y aunque en principio pensaba que encontraríamos bastante gente y me esperaba incluso cola de entrada, pues la mayor sorpresa fue por una parte que no había cola sino que fue llegar y entrar, y por otra parte, que la entrada tiene un precio de 5€ por persona.
Para personas con discapacidades físicas tengo que decir que por lo que vi la torre no está adaptada, ya que la subida hay que hacerla a pie y son doscientos escalones largos los que hay que superar hasta llegar a la terraza exterior.
Nosotros teníamos ya de antes la intención de subir así que a pesar de que pensábamos que nos estaban timando ni lo pensamos y nos fuimos para arriba después de sacar la entrada.
La visita comienza por unas pasarelas que van por encima de unas excavacaciones que han dejado las ruinas romanas a la vista de todos, aunque a nosotros no nos motivaban demasiado y prácticamente no las prestamos atención, por lo que nos dirigimos directamente a las escaleras de subida.
Aquí debo avisar que las escaleras se suben bastante bien ya que en lugar de ser las típicas de caracol van recorriendo la estructura cuadrada de la torre pegadas siempre al lado exterior, de manera que la subida resulta bastante tranquila y pausada.
De hecho, me quedé sorprendida cuando de repente sin esperarlo ya habíamos llegado, vamos, que os animo a no pensar en el número de escaleras porque no parecen tantas.
Una vez arriba pues la verdad es que las vistas son bastante chulas, y bueno, como puedes dar la vuelta prácticamente entera (hay una parte cerrada) pues obtienes el panorama de 360º alrededor del faro. Eso sí, nada más subir la vista se te va al mar, ya que desde allí es posible contemplar varios kilómetros en todas las direcciones y si coincide que hay algún barco cerca el espectáculo puede ser todo un lujo.
Y una vez sacadas las fotos de rigor pues hay poco más que hacer allí arriba, así que lo suyo será bajar enseguida, que además allí arriba puede que haga demasiado viento (como fue en mi caso) y se te congelen la cara y las manos.
Desconozco el tiempo que estuvimos en el interior pero creo que no fue demasiado, así que se podría decir que con el dinero de la entrada no queda amortizada para nada la visita. Sinceramente, creo que no es una visita imprescindible la de pasar al interior del faro sino que uno puede darse por satisfecho desde fuera, a no ser que se esté muy interesado en las vistas desde allí arriba, claro.
Por último, me gustaría indicar que en uno de los laterales del faro hay servicios públicos gratuitos que son de agradecer, ya que en lo que sería la torre no han dejado espacio para nada, apenas para la taquilla de entrada que no es más que un pequeño mostrador a mano izquierda.
Torre de Hércules7
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Estado
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Significado histórico
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La accesibilidad hasta la zona es buena, ya que llega el tranvía histórico y aparte hay un aparcamiento cerca.
No me parece una entrada barata para lo que es en sí la visita, creo que no está ajustado el precio en relación al interior que se visita.
No se puede poner en duda su origen, por eso precisamente la torre se considera lo que es.