Opinión detallada de yoei
yoei
Pontevedra, España99%
El año pasado, a finales del verano tuve unos días de vacaciones forzosas, digamos que me quedé sin trabajo durante unos días, así que aprovechando que mí pareja estaba de vacaciones nos animamos a ir a pasar un fin de semana al pueblo de A Pobra do Caramiñal.
Queríamos playa, descanso y tranquilidad así que buscamos un hotel cerquita de la playa para no tener que andar cogiendo el coche continuamente.
Yo no conocía la zona pero mí pareja sí, así que fue él, el que se animó por este hotel.
El hotel se encuentra situado en un lugar bastante tranquilo, en el que hay alguna que otra casa pero también se ven zonas de árboles y campos.
La playa más cercana a él es la playa Cabío que es una playa bastante buena y reconocida de la Ría de Arousa. Cuando buscamos el hotel por internet nos ponía que la playa se encuentra a doscientos metros del hotel, esto no es del todo cierto, está bastante cerca pero hay más de 200 metros (serán unos 500metros).
Es un hotel pequeñito, no sé cuantas habitaciones tiene pero tan solo tiene dos plantas. Exteriormente llama bastante la atención ya que está pintado de color verde y con las terrazas y ventanas en un tono morado.
Frente al edificio del hotel hay un jardín y una terracita y en la parte trasera se encuentra la piscina también pequeñita rodeada de césped y algunas plantas.
Al entrar en el hotel lo primero que se encuentra uno es la recepción y a mano izquierda un salón. A nosotros en la recepción nos trataron muy bien, tuvimos que esperar un pelín ya que la recepcionista estaba ocupada con otros clientes, pero nada fuera de lo normal.
La habitación en la que estuvimos estaba genial, la decoración no era muy bonita ni se veía lujosa por ningún lado pero era amplia, luminosa, cómoda y además tenía un balcón con vistas al mar de lejos.
La primera noche que estuvimos allí hubo un poquito de ruido por la noche y nos costó quedarnos dormidos (hasta las 2 de la mañana o así) pero el segundo día reinaba la tranquilidad.
El primer día bajamos al restaurante a desayunar, y el desayuno era de tipo buffet, nos gustó, todo estaba muy rico exceptuando un bizcocho que yo tomé que estaba un pelín pasado.
El segundo día no nos apeteció bajar así que llamamos a la recepción para que nos subieran el desayuno a la habitación y poder desayunar en la terraza disfrutando de las vistas. No nos pusieron ninguna pega pero como os imaginaréis nos trajeron un desayuno continental.
El hotel estaba muy bien cuidado y limpio, y aunque no era una pasada no había mucho de que quejarse.
No comimos ni cenamos allí ningún día, así que no puedo contaros gran cosa acerca del servicio de restaurante.
Lo que sí os puedo comentar es que la piscina estaba muy limpita y que aunque había tumbonas era toda una aventura encontrar una disponible (la gente madrugaba para dejar allí la toalla reservando la tumbona).
Estuvimos muy a gusto en el hotel, fue un pelín caro ya que en agosto es temporada alta pero aún así os lo recomiendo.
Además la zona es muy bonita y merece la pena visitarla.
Lombiña8
Valoración
-
Habitación
[más][menos]
-
Tamaño
-
Limpieza
-
Mobiliario
-
Estado de la habitación
-
Vistas
-
Instalaciones
[más][menos]
-
Ambiente en la recepción
-
Personal (Amabilidad/Servicio)
-
Piscina y zonas exteriores
-
Comida y bebidas
-
Variedad de comidas
-
Ubicación y zona
-
Lugar tranquilo