Opinión detallada de Ryancom
Ryancom
Madrid, España97%
El templo de Abu Simbel es uno de los templos más famosos de Egipto y por ello cuando nos ofrecieron sin o con la excursión, decidimos mejor visitarlo.
Suelen ofrecer dos posibilidades ir hasta allí en autobus o en avión. La verdad que el avión es más cómodo pero el precio se notaba, así que decidimos sacrificarnos y hacer la visita pero en autobus.
El viaje en sí fue una paliza ya que se hizo el primer día, casi nada más llegar tuvimos que salir en el bus. Dejamos las cosas en el barco y tras haber dormido 3-4 horas, cogimos las almohadas de la cama y salimos en el bus con una fiambrera de comida que nos habían preparado para el viaje.
El paisaje era muy desértico y la verdad que nos llamó la atención ya que era la primera vez que veía ese tipo de paisaje. Al menos la carretera para llegar no es del todo mala aunque sí muy aburrida ya que el paisaje no ofrecía grandes cambios.
Una vez llegamos allí que serían aproximadamente las 9 de la mañana, bajamos del bus y empezamos a ver los dos templos donde destacaban las estatuas de Ramsés II y Nefertari.
Un dato curioso es que los dos templos tuvieron que ser trasladados por la subida del agua de la presa de Asuán ya que de no haber sido así, estos estarían bajo el agua. La verdad que no soy capaz de imaginar cómo es posible trasladar este tipo de obras tan descomunales.
En su parte interior, muchas columnas y jeroglíficos haciendo alusión a los dioses y la muerte constantemente. Estos son una maravilla de trabajo.
Según creo recordar, en el fondo del templo de Ramsés hay 3 estatuas y una de ellas la que representaba a la oscuridad cómo dato anecdótico no se iluminaba en dos dias específicos del año. La luz entraba hasta el fondo pero dejaba uno de los dioses en penumbra.
La verdad que la excursión merece la pena pero a la vez reconozco que es una paliza.
Templo de Abu Simbel10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Estado
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Lo malo de la visita es llegar ya que es necesario darse una paliza de 4 horas en bus pero al final de esto, merece la pena ya que el templo es curioso y se encuentra en un estado perfecto de conservación.