Opinión detallada de maimare
Una de las visitas imprescindibles si se está en Alicante es el Castillo de Santa Bárbara, así que eso hicimos, subir al castillo. Casi todo el mundo utiliza el elevador, pero nosotros lo hicimos en coche, ya que nos llevaron unos amigos que viven allí. Subimos con el coche hasta un parking que hay dentro de las murallas, a pocos metros de la entrada del recinto en sí, junto al cual hay una plazoleta en cuyo centro hay una escultura, y atravesando esta placita una serie de cañones que se asoman entre las almenas de la muralla mirando hacia el mar, las vistas son geniales aunque las realmente espectaculares se tienen desde el interior de la fortificación así que eso hicimos, entrar.
La entrada era gratuíta, así que tras pasar bajo el arco de acceso te encuentras a la derecha una sala, bastante grande, que es donde normalmente se acogen exposiciones varias, y de frente a pocos pasos ya nos encontramos en el Patio de Armas, donde está uno de los edificios que se utilizan para cenas y actos de gala, el salón de Felipe II, donde tampoco pudimos ver demasiado aparte de una serie de mapas representativos de cómo ha sido la fortificación a través del paso de los años. También se encuentra una pequeña estancia acristalada que contiene las banderas oficiales y documentos históricos, no sé si originales o sus réplicas.
Desde allí y a la derecha de este edificio había una serie de escaleras y rampas rodeadas de jardines y por allí subimos hasta llegar a unos torreones, La Torreta, que en su parte de abajo daba a creo que era la plaza de la Sta.Faz, donde se encuentra un barecito donde tomarse algo, aunque nosotros lo encontramos cerrado. Siguiendo un poco más hacia arriba se encontraba entre uno de los jardines una garita militar, ya que hay que recordar que hasta no hace muchos años los edificios del castillo eran dependencias militares del ejército. Asomándote por el pequeño ventanuco de esa garita las vistas de la ciudad, la playa y el mar a la hora de la puesta de sol son preciosas.
Siguiendo un poco más el paseo se llegaba hasta la parte más elevada del castillo, aunque no había más que un pequeño y viejo edificio que no sé si se podía visitar en su interior,supongo que no porque al menos en ese momento había una cadena cortando el acceso, en su exterior tenía bastantes antenas instaladas. A partir de ese punto fuimos iniciando el descenso pero por las escaleras que quedaban pegadas a la muralla y desde allí daba igual por donde te asomaras que las vistas de la ciudad iluminada ( ya era de noche) y hacia el mar eran maravillosas, lástima que hacía un viento que no dejaba que te quedaras más que el tiempo justo.
Casi finalizando el descenso y faltando poco para finalizar el recorrido encontramos una escultura de hierro representando como una veleta, y desde allí ya bajamos hasta el patio de armas para salir por mismo lugar por el que entramos.
Por sus jardines, y sobre todo en primavera es uno de los lugares preferidos por las parejas para hacerse las fotos de rigor del álbum de boda, de hecho nosotros coincidimos allí con una de estas parejas. No me extraña que elijan este sitio, es bonito y desde luego las vistas inmejorables.
Castillo de Santa Bárbara8