Opinión detallada de silvigar
Estuve en este hotel con un paquete que incluia un poco de todo: alojamiento en habitación superior con detalle de bienvenida, cena en el restaurante del hotel, desayuno en la habitación, un circuito de spa y un masaje localizado; el precio de todo esto era de 160 € por persona.
En cuanto a la localización del hotel, se encuentra en la entrada misma desde la autovía al pueblo, según sales de la carretera es de lo primero que te encuentras; y como Almansa no es un pueblo muy grande, lo bueno es que, aún estando en un extremo, dando un paseo puedes ir tanto al castillo como al centro, dar una buena vuelta y volver, no hay problemas de distancias.
El hotel es muy muy nuevo, hace creo que menos de 2 años que está construido, y desde luego se nota; su arquitectura es totalmente de vanguardia, muy moderno y muy bonito; los espacios comunes son estupendos, especialmente una sala de estar para los clientes que aparte de estar decorada de forma ultramoderna, tiene al fondo una chimenea también modernísima que encienden por la noche y da un ambiente precioso, muy recomendable. Hasta el ascensor tiene una pantalla de TV dentro, más moderno es casi imposible!
En cuanto a las habitaciones, yo estuve en una un pelín superior a las normales, pero en esencia son muy parecidas: nuevamente, decoración de vanguardia, con estores dobles en las ventanas y paneles exteriores para tapar el sol que se accionaban por medio de interruptores, TV plana, por supuesto, una pedazo cama enorme muy acogedora, con carta de almohadas que está bien utilizar porque te traen la almohada que quieras enseguida. Lo más original, el baño, que estaba en medio de la habitación en vez de en un lateral como suele ser; abierto en medio de la habitación estaba el lavabo, con un espejo muy curioso en el que te veías por un lado como si fuera espejo y por el otro lado se te veía desde la cama mirándote en el espejo como si fuera transparente; supermoderno. La ducha tambien estaba semiabierta, poco discreto si vas con amigos o familia, pero si vas con tu pareja sin problema. Y aparte estaba el WC, único trozo con puerta, aunque hay que decir que, como todo en el hotel, hasta la puerta era supermoderna, y de tan moderna que era la verdad que aisalaba poco los ruidos... Poca intimidad en el baño, pero la verdad es que baño tan curioso de tan moderno que era, nunca lo había visto.
El detalle de bienvenida fueron unos bombones que estaban riquísimos; y lo más flojo, flojísimo que tenía la habitación es que supuestamente el minibar de bebidas no alcoholicas estaba incluido; cuál fue mi sorpresa que miro el minibar y sólo tenía una botella de agua y una de zumo por persona, no me extraña que estuviera incluido! Vamos, para darte un atracón no era el minibar incluido...
En cuanto al spa, es de los más pequeños en los que he estado, pero eso sí, tenía de todo, pequeño pero de todo; es mejor eso sí que se haga el circuito en momentos en los que no haya mucha gente, porque como es muy chiquitito sino podría ser un poco agobiante. El spa tenía lo típico (piscina de chorros, sauna, duchas variadas...) pero lo mejor y más original eran unas tumbonas de infrarrojos que se usan al final para relajarse, que están calentitas y es muy agradable. Las instalaciones del spa, limpísimas y muy modernas también, todo muy cuidado y muy nuevo.
Respecto al masaje, a mí fue lo que menos me gustó de la estancia; muy pringoso, demasiados aceites, y el masaje en sí era demasiado suave, poco útil para descargar la espalda, solamente servía para relajarse un rato tumbada pero poco más. Y sales tan llena de aceites y cremas que te sientes pringosa hasta que te das unas buena ducha, no hay quien se vista hasta pasar por el agua!
En cuanto a la cena, bastante bien, había 3 primeros, segundos y postres para elegir, y en general estaba muy bueno; muy buen servicio en el restaurante y la cena en general fue satisfactoria; además, se agradecía no tener que salir del hotel para cenar... Eso sí, el desayuno en la habitación fue aún mejor; el día anterior rellenamos una hoja en la que pedimos todo lo que queríamos que nos subieran al día siguiente; muy puntuales, nos trajeron una enoooooooorme mesa llena de todo lo que habíamos pedido en una cantidad grandísima que, por supuesto, fuimos incapaces de terminarnos; un desayuno estupendo.
En resumen, es un hotel fantástico para pasar uno o dos días en Almansa, aprovechando para conocer su castillo y sus rincones y de paso cuidarse un poco en el spa, con algún tratamiento y disfrutando de unas instalaciones de vanguardia, perfectamente cuidadas, muy limpias, y con unos desayunos de cine!
Blu9
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Cama/Colchón
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Vistas
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Servicio de habitaciones
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Ambiente en la recepción
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal (Amabilidad/Servicio)
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Clientes
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Posibilidades de deportes en el hotel
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Posibilidad de balneario
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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Oferta de bebidas
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Ambiente en el restaurante
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Servicio
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Alrededores
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Conexiones de transportes
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Posibilidad de ir de compras
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Oferta cultural
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo