Opinión detallada de ignasiam
Este pequeño hotel ubicado dentro de un paraje insólito como es el de la Molina, te ayuda a desconectar por completo de la rutina diaria, del estrés y del agobio de las grandes ciudades. Una tranquilidad absoluta en una casa de madera donde la sensación de montaña siempre es presente.
Un buen servicio, una comida de montaña para coger fuerzas, ya sea para esquiar, para andar, o simplemente para gozar de la comida tradicional del pirineo catalán. Una gran amabilidad de sus empleados.
Un paraje encantador en medio de un bosque, donde lo que se puede encontrar es la paz de la natura, el soplar del aire al pasar acariciando las ramas de los árboles. Gana mucho en su época de nieve, cuándo des de la ventana caliente puedes ver los copos blancos cayendo suavemente contra el suelo.
Realmente una experiencia especial, que recomiendo al 100% a todo aquél que quiera un hotel con encanto, pequeño, con buen trato y muy casero.
Un 10 para El niu dels falcons.
Niu dels Falcons10