[12/09/2007] La autora comienza su opinión facilitándonos algunos datos de interés sobre el establecimiento: dirección, teléfono, número de habitaciones y precio.
Este hotel se localiza en un palacio del año 1729 "que conserva su primitivo encanto señorial" . La autora denomina a este hotel como "una joya" que va a permitir "conocer las enormes, encaladas y nobles residencias" de la sierra de Cádiz. Del personal, comenta que "abren la puerta y dejan que se cuelen viajeros" en su propia casa y por ello, habría que dar las "gracias".
Su patio, que se compone de columnas, arcos, "mucha luz" y una "curiosa" solería procedente de una iglesia y al que se accede a través de una "puerta original de madera de caoba y pino", es el lugar donde se sirven los desayunos "andaluces" junto a un flamenco "muy suavecito" o "música clásica". El hotel dispone además de una sala donde pasar "muchas horas" en compañía de libros, arte y fotografía.
De las habitaciones nos cuenta que "se reparten" entre el segundo piso y la azotea, siendo su "baza más importante" la imaginación en techos, alfombras, colchas, mobiliario, suelos y baños. En la azotea nos cuenta que se podrá "disfrutar de las luces del atardecer" y también de la iglesia de San Pedro.
Para terminar, nos recomienda algunos lugares de interés en los alrededores, como la Iglesia de Santa María, los Pueblos Blancos, la Torre Tavira o las Bodegas.
Este relato es una interpretación de lo que el autor menciona arriba
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