Opinión detallada de barre1968
barre1968
Sevilla, España99%
Astorga es una localidad muy dulce, de ello da fe la ingente cantidad y variedad de chocolate que podemos encontrar practicamente en cualquier tienda de la localidad, claro está, todo de producción autóctona, pues la localidad cuenta con una industria que data de finales del siglo XIX.
El museo en cuestión es de titularidad privada, y recoge una buena parte de la historia astorgana en cuanto a la producción del chocolate.
En su planta baja, se exhiben diversos instrumentos y maquinaria utilizados en la transformación del cacao en el chocolate que consumimos, con ilustraciones fotográficas del proceso y su correspondiente cartelería informativa, publicitaria y alguna bastante llamativa a modo de recomendaciones de época.
En la planta superior, podemos observar las diversas marcas existente en Astorga, así como fotografías de los propietarios de las primeras fábricas, tabletas antiguas, planchas de grabado, cromos, etc.
La experiencia nos retorna de nuevo a la planta baja donde en la sala de audiovisuales nos mostraran el proceso de elaboración del chocolate en la forma que se hacía en los orígenes de la industria y posteriormente como se hace en la actualidad, a cargo de dos hermanos industriales chocolateros de la localidad.
La visita finaliza con la más dulce proposición, que es una degustación de chocolate que se nos presenta en onzas de todos los porcentajes imaginables y por tanto capaces de satisfacer a todos los paladares. Por lo que si el chocolate es pecado, ya imaginaréis que estoy condenado.
El precio de la entrada es de 2,50 los adultos y 1,50 los menores de edad, degustación incluida, eso sí, los grupos además creo que entran a precio de menores, con lo que la visita es obligada si visitas esta población.
Museo del Chocolate10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Concepto
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Exposición
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Interés
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Quiza sea el único defecto que le aprecié a este Museo, y es que no es un lugar amable para las personas con problemas de movilidad reducida, pues sólo posee unas escaleras para subir a la 2ª planta y creo recordar la existencia de algún escalón más.
El lugar cuenta con una exposición de material tan amplia como permite la temática y bastante interesante e incluso sorprendente para quién no haya visto nunca el cacao en origen, ni su arduo proceso de elaboración, además de su valor desde el punto de visto histórico.