Opinión detallada de CARACOLA
CARACOLA
Algorta, España98%
Más que un museo convencional, es la iglesia de un antiguo convento hecha museo, e indiscutiblemente merece ser considerada como tal. Hay también una sala donde se exhiben esculturas, pero cuando yo fui estaba cerrada y solo se permitía el acceso la capilla y dependencias anexas.
No era muy grande, pues solamente se compone de la capilla y lo que podría ser la sacristía, pero las obras de arte que se concentran en tan poco espacio, son impresionantes.
La capilla como ya he dicho es pequeña, pero desprende lujo y suntuosidad en cada rincón. Según entras ya quedas deslumbrado por tanto oro y tanto lujo. Todo en ella es digno de admiración: la ornamentación, esculturas, pinturas, joyas hasta los azulejos de la parte inferior son una obra de arte.
La Capilla Mayor es digna de pararse un rato a admirarla. Todo el espacio es dorado, con filigranas al más puro estilo barroco, pero hasta tal extremo está recargado, que apabulla. Hay varios altares secundarios, todos del mismo estilo y riqueza, pero lo que a mi más me llamó la atención en esta iglesia fue el púlpito, tanto, que tuve que hacer verdaderos malabarismos para despistar al guarda y hacer una foto, cosa totalmente prohibida, pero quería tener plasmada en una imagen tanta perfección.
Está suspendido a media altura de una pared, cuya parte inferior es de azulejos y el resto un panel dorado con grabados e incrustaciones. Sobre este fondo de pared profusamente adornada, está el órgano, tan dorado y trabajado como el resto. Una verdadera obra de arte.
Desde la parte trasera de la iglesia pasas a lo que yo creo podía ser la sacristía y ahí es donde se exhibe el sepulcro de Santa Joana, princesa que tomó los hábitos y falleció en este convento, y pieza fundamental de este museo. Es una urna de mármol trabajada, con mucho dibujo y colores suaves, predominando los rosados. Sobre la tapa de la misma hay dos figuras de ángeles y un escudo con una corona, que imagino será por su condición de princesa, todo ello de mármol.
El sepulcro impresiona por la perfección y belleza no solo de sus líneas, sino también por el trabajo tan perfecto al tallar ese mármol con tantísimo dibujo.
Merece la pena verlo, porque entre otras cosas, está considerado el mejor museo de arte sacro del país.
Museo de Aveiro10
Valoración
-
Accesibilidad
-
Se tiene que ver
-
Barato
-
Arquitectura
-
Concepto
-
Exposición
-
Interés