Opinión detallada de bezudo
El evento Ayllón Medieval no es una fiesta más del montón.
Tiene una serie de factores que la hacen especial.
Para empezar, el casco antiguo de la villa es un escenario natural inmejorable que invita a retroceder en el tiempo; segundo, la intensa historia que atesora Ayllón y que se revive con sus actuaciones teatrales; tercero, que es fruto de un grupo de inquietos ayllonenses apasionados de su tierra, la Asociación Cultural Ayllón Medieval, sin apenas colaboraciones oficiales, estatales, empresariales o particulares y cuarto, que su programa de actos contiene tanto espectáculos culturales como lúdicos creando una simbiosis perfecta.
A nosotros nos la recomendaron unos amigos y como estamos dispuestos, siempre que podemos, a desplazarnos y conocer nuevos lugares y personas, pusimos rumbo al norte.
Reservamos habitación en uno de los tres alojamientos con los que cuenta Ayllón con suficiente tiempo de antelación pues de lo contrario tendríamos que irnos a las poblaciones limítrofes con el problema de tener que coger el coche.
Mejor dormir en la misma población pues ya sabemos que en la fiesta, para que sea fiesta, hay que disfrutar lo que se pueda y si hay que comer y beber pues se come y se bebe lo que nos apetezca.
Quisimos ir a dormir el viernes, sábado y domingo pero el primer día estaba ocupado y no había habitaciones por lo que nos presentamos el sábado por la mañana perdiéndonos la Visita Guiada Teatralizada nocturna del día anterior.
PROGRAMA DE ACTOS
A media mañana del sábado tuvo lugar la apertura del mercado, instalado a lo largo de la plaza Mayor y calles adyacentes, con una cantidad de paradas, tarbernas y puestos que podrían acercarse al centenar.
Las paradas estaban perfectamente decoradas y los comerciantes ataviados como conviene en este tipo de mercados y aunque había algunos artículos que poco o nada tienen que ver con la Edad Media, la mayoría resultaban interesantes y atractivos además de resultar difícil de ver o conseguir en otros lugares.
Había, por ejemplo, un puesto de productos agroalimentarios de la comarca; otro de espadas, cascos, dagas y cotas que siempre estaba concurrido; otro más con todo tipo de artículos tallados a mano en madera de raíz de olivo en el que compré dos preciosas copas para beber sin tener que usar vasos de plástico poco medievales; otro era de instrumentos artesanales de música perdidos en el tiempo realmente curiosos. Y así muchos otros.
Por supuesto que no faltaron los típicos talleres en los que artesanos mostraban en vivo sus habilidades con la madera o los tejidos, la exposición de rapaces y los dulzaineros que alegraban con su música el ambiente.
Había también un -banco- en el que poder cambiar euros por maravedíes para tomarse unos refrescos y bocadillos en la taberna contigua.
A las 12:45 se escenificó en la iglesia de San Miguel la -Disputa del trono de Castilla por Catalina de Lancaster y San Vicente Ferrer-, a las 13:15 y en el Palacio del Obispo Vellosillo, se hizo el pase de la obra -Restitución a la Corte a D. Alvaro de Luna, fin del destierro- en una representación impecable con escena atrevida incluida y a las 13:45, en el mismo palacio, se teatralizó la cómica -Dolencias de nobles y clérigos- todo interpretado por vecinos y que forma parte de las visitas teatralizadas a la villa que se desarrollan todos los fines de semana.
Estas obras se volverían a repetir el domingo por la mañana y tarde con una entrada de dos euros.
Hay que resaltar la actuación al aire libre de la Coral La Espadaña con una demostración de música medieval digna de un rey.
Mientras tanto los verdugos cortaban cabezas en lo alto del cadalso, junto a la horca, en la plaza para que los familiares de los ajusticiados pudieran inmortalizar con una foto tan irrepetible momento.
Varios juegos infantiles junto a la fuente distraían a los más pequeños.
Al lado un gran cochino entero se asaba en una parrilla especial para dar buena cuenta de él en la cena.
Simultáneamente se estaba preparando una inmensa paella junto al río Aguisejo donde se podía comprar un buen plato de arroz con marisco y carne, refresco, postre y pan.
Mi consejo es que hay que ir con tiempo para tomar buena posición en la cola y poder coger asiento en las pocas mesas que se instalan para el efecto. Otra solución es llevarse el plato un poco más abajo, a la sombra y en el césped.
Otro consejo obvio, pero que no pase por alto, es ir con ropa fresca, gorra y gafas pues al mediodía el calor es agobiante y hay pocas sombras, aunque hay numerosos bares donde refrescarse.
Por la tarde los cetreros volaron sus aves excepto el halcón que un soldado con su caballo portaba en el puño, en la cima del cerro del castillo, que no quiso bajar volando hasta la plaza donde lo citaba su dueño. La gran distancia y el numeroso público existente parece que fueron los motivos de la rebeldía.
Cuando vino la noche se vendieron bocadillos con la carne del cerdo que desde la mañana se estuvo asando y posteriormente se encendieron las antorchas por toda la plaza y sus calles contiguas que iluminaron el ambiente en ausencia de luz eléctrica de las farolas. Convendría aconsejar a los mercaderes que bajaran la intensidad de la luz de sus puestos pues la sensación era mágica.
Acto continuo la cantante Aura Kuby nos deleitó con sus melodías con influencias del otro lado del Atlántico como el fado o las habaneras.
Le siguió un espectacular número de fuego que resaltaba en la semi-oscuridad de la plaza para continuar con el grupo de música más animada Folk On Crest que terminaba por hacer bailar al personal con sus tonos celtas.
El domingo se suprimió la paella pero se mantuvo el tueste del cochino para dar buena cuenta de él por la noche y por si no había suficiente cantidad se asaron también varios perniles.
El concierto estuvo a cargo del grupo Garma de música muy animada que invitaba a bailar para terminar con el espectáculo de fuego como colofón a la fiesta Ayllón Medieval 09.
En mi opinión cada población hace su fiesta particular, diferentes las unas de las otras, pero hay que tener presente los aspectos muy logrados para mantenerlos y otros que convendría potenciar o incluir. Uno es que hay que conseguir que la gente participe masivamente de la fiesta vistiéndose de época y creando ambiente, para ello se puede crear un concurso infantil, adulto, individual, parejas y grupos. Da muy buen resultado.
Otro es invitar a recreacionistas medievales a Ayllón pues su sola presencia es todo un espectáculo para el público mientras se pasean con sus ropas, armas y accesorios históricamente impecables alejados de disfraces peliculeros.
Mi valoración para Ayllón Medieval es altamente positiva pues es un gran espectáculo que no deberíamos perdernos, apto para chicos y mayores, al que debemos acudir ataviados de época para meternos en el ambiente.
Es justo reconocer públicamente el gran esfuerzo de los componentes de la Asociación Cultural Ayllón Medieval por sacar la fiesta adelante. Animos y hasta el año que viene.
Ayllón Medieval10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Oferta de comidas
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Idóneo para niños