Opinión detallada de segador1640
segador1640
Ripollet, España94%
Sin lugar a dudas, la calle más popular ( y populosa ) de toda la Ciudad Condal son las Ramblas; un lugar especial y único en toda Europa. Esta calle de, aproximadamente un kilómetro de longitud, se extiende desde la plaza Catalunya hasta el puerto y cabe decir que utilizamos el plurar "Ramblas" en lugar de "Rambla" ya que esta arteria callejera está compuesta por distintas Ramblas; la primera partiendo por plaza Catalunya es la Rambla de Canaletes, llamada así por la famosa fuente allí ubicada y que es el centro de las celebraciones cada vez que el Barça gana un título. Más adelante encontramos la Rambla dels Estudis, llamada así porque entre los siglos XV y XVIII allí se encontraba el edifico de la Universitat, derruido en 1843. La tercera rambla es la de les Flors, puesto que allí se venden flores desde hace más de 150 años, la cuarta es la Rambla de Caputxins - por el convento que se situó allí- y la quinta y última rambla es la de Santa Mónica, en donde se haya la iglesia del mismo nombre.
Hoy en día es relativamente difícil delimitar donde empieza y donde acaba cada rambla, de manera que a estas cinco se las conoce con el nombre genérico de "Ramblas".
Para llegar a este lugar nada más fácil como tomar la línea roja o verde del metro y bajarse en la estación de Catalunya - aunque también hay dos estaciones que nos dejan a mitad y a final de la Rambla: "Liceu" y "Drassanes", de la línea verde -. Una vez bajemos del metro e iniciado el camino hacia el mar, lo primero que veremos será la Font de Canaletes, una fuente humilde y que casi pasa desapercibida, pero con gran valor simbólico para los barceloneses. A derecha e izquierda encontramos quioskos que están abiertos las 24 horas del día. Hasta hace poco tiempo en esta zona se encontraban unas sillas metálicas en las que el paseante podía sentarse para ver pasar a la gente y respirar el ecléctico ambiente que allí se respira, éstas eran de pago y había un tipo con una gorra que cobraba una pequeña cantidad por sentarse en ellas, aunque hace unos pocos años fueron sustituidas por sillas de piedra en las que reposar el trasero es "gratis".
Un poco más abajo, ya en la Rambla dels Estudis, veremos los puestos de venta de animales, lugares emblemáticos donde los haya y que a punto estuvieron de desaparecer por las nuevas ordenanzas del ayuntamiento. Allí se vende de todo, desde canarios a gallinas o palomas, pasando por reptiles y roedores; y estoy convencido que todos los niños barceloneses ( y foráneos ) han recibido algún bichejo de regalo en estos puestos, como bien confirma el compañero Diogenesp en su artículo.
Mirando en dirección al mar, a mano derecha, encontramos la Esglèssia de Betlem, un bello edifico renacentista con adiciones barrocas que vale la pena visitar, aunque si tenemos que desviarnos cada vez que encontremos un edificio o lugar de interés no llegaríamos nunca al fin de trayecto. Un poco más abajo de esta iglesia está la rambla de les Flors, en donde los colores de las miles de flores estallan ante los ojos del paseante, siendo sin duda uno de los más bellos tramos de las Ramblas, especialmente en la primavera, además a mano derecha está el edificio del Gran Teatre del Liceu.
Siguiendo nuestro camino veremos, de nuevo a mano derecha, el Mercat de la Boquería, lugar que merece un artículo aparte. Más al sur llegaremos a la zona más "pícara" de la Rambla, en donde se situan decenas de pintores y caricaturistas y locales picantes famosos, como el emblemático "Bagdad" que ofrece espectáculos....no aptos para menores, vamos...
En la zona más al sur, la Rambla de Santa Mónica encontramos a mano izquierda el Museo de Cera y el bar "El Bosc de les Fades", a mano derecha el "Centre dArt Santa Mónica". Esta es la zona más ancha de todas las Ramblas, ya que no hay edificios a ambos lados, pues se extiende ante nosotros la explanada de les Drassanes y al poco se llega al mar. Aquí acaba el recorrido, ante el monumento a Colón.
En las Ramblas encontramos de todo: pintores, gente "colgada", estatuas humanas ( algunas de ellas son realmente buenas ), espectáculos espontáneos de baile o música y ladronzuelos. Hay que ir con mucho ojo con las carteras y bolsos, pues el lugar es el idóneo para realizar hurtos. Normalmente las victimas suelen ser los extranjeros, pero el ser español o catalán no nos garantiza la inmunidad ante el robo. De todas maneras lo mejor es no ir con mucha pinta de turista. El mejor consejo es que evitemos a cualquier desconocido que se nos acerque para tocarnos o jugar, pues esa es una de las técnicas que utilizan los carteristas.
Por otra parte el mejor momento para pasear por las ramblas es entre semana, ya que los sábadas y, especialmente los domingos, el lugar puede ser intransitable debido a la gran cantidad de visitantes. La visita por la noche es también muy interesante - aunque la recomiendo para los más osados - ya que el ambiente cambia por completo. Lo hermoso de el lugar es su gente, ecléctica, cosmopolita, barriobajera, canalla etc.. de todo tipo. El simple hecho de pararse y ver pasar la jauría humana es un placer para los sentidos, en algunos momentos parece que estemos en una auténtica torre de Babel, pues allí no hay idioma oficial: el castellano y el catalán están al mismo nivel que el árabe, el inglés, el francés, el alemán o el italiano.
Un último consejo: si queréis que la salud de vuestra cartera no se resienta, evitad las terrazas de las Ramblas. Yo creo que están creadas únicamente para sacar los euros a los visitantes de otros países con mayor renta per cápita.
Salud!!
Las Ramblas10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Facilidad para pasear