Opinión detallada de Domitila
Domitila
Barakaldo, España98%
Durante mi visita a Barcelona, no podía dejar de visitar el que, para mí, es el monumento más emblemático de la ciudad, la Sagrada Familia.
He de reconocer que, en un primer momento, no iba con muchas expectativas por el hecho de que estaba sin terminar; y quizás, en mi mente, me había hecho a la idea de que lo vería todo lleno de andamios, pero nada más lejos de la realidad.
Si bien es cierto que no está terminado del todo, sí que merece la pena visitarlo. Por dentro, le faltan los últimos detalles, cosa que no desmerece la visita en absoluto; por fuera, sí que le falta algo más, pero es tanto lo que hay qué ver que casi no te das ni cuenta.
Yo definiría su interior como de estilo moderno y vanguardista, en el que imperan las formas bien definidas y diáfanas, no está nada recargado; sin embargo, a mí me gustó bastante; es algo diferente a lo que te esperas de una iglesia, pero no le faltan una buena serie de detalles, como el Padre Nuestro escrito en relieve en la puerta de entrada principal o el nombre de Jesús en todos los idiomas, en la otra.
Su exterior, sí que es bastante recargado, mires donde mires, no ves un espacio libre, para mi gusto es un poco exagerado, si tuviera que elegir me quedo con el interior, aunque tengo que reconocer que su exterior es espectacular; pero tienes tantas cosas y tantos detalles en los que fijarte que a mí me apabulló.
Para poder entrar tuve que pagar 14.5 euros, donde se incluía el ascensor de subida a la torre.
Desde abajo no parece tan alto, pero una vez arriba, las vistas son impresionantes.
En un primer momento, el precio me pareció bastante elevado, pero tras la visita, he de reconocer que merece la pena pagar ese dinero por disfrutar de todo lo que nos ofrece este monumento tan asombroso.
Sagrada Familia10
Valoración
-
Accesibilidad
-
Se tiene que ver
-
Barato
-
Ambiente
-
Arquitectura