Opinión detallada de LUISICO
LUISICO(42)
MADRID, España100%
Estuvimos este verano en el mes de agosto en Barcelona. A la hora de elegir hotel quisimos buscar uno que no estuviera demasiado lejos del Paseo de Gracia pues como en Barcelona hay tanto que ver y el viaje era de pocos días, decidimos que algo que no nos íbamos a perder era La Pedrera, la Casa Batlló y otros edificios modernistas de la zona. Así que en esta ocasión fueron las atracciones turísticas que teníamos intención de visitar, las que condicionaron bastante la zona donde nos queríamos alojar.
Y si fuimos a parar finalmente a este hotel fue porque la cadena Catalonia sacó al mercado en el mismo mes de agosto unas ofertas muy ventajosas. El buen precio y la buena situación fueron, por lo tanto, los dos motivos de nuestra elección. Y tengo que deciros que fue una decisión muy acertada pues a pesar de que nunca nos habíamos alojado en un "Catalonia" y tampoco teníamos demasiadas referencias, todo resultó perfecto.
Este hotel se encuentra ubicado en la calle Balmes. Supongo que normalmente será una calle bulliciosa y con abundante tráfico, pero desde luego en el mes de agosto no puede ser más tranquila. Las dos habitaciones que nos reservaron daban a esta calle y pudimos descansar perfectamente sin oír ni un solo ruido. A favor del hotel hay que decir que las ventanas eran insonorizadas, así que supongo que en cualquier época del año se podrá descansar con tranquilidad.
La zona es buena en el sentido de que los alrededores ofrecen todo tipo de servicios: bares, cafeterías, restaurantes, bancos... Y aunque muchos de ellos estaban cerrados por vacaciones, seguían quedando otros muchos abiertos.
A escasos metros del hotel hay una boca de metro. Algo con lo que no contábamos fue con que había obras en el metro de Barcelona por lo que cada vez que queríamos hacer uso de este medio de transporte, teníamos que dirigirnos a otra parada más lejana. No sé si esas obras habrán finalizado ya, supongo que sí, pero si alguien tiene intención de hospedarse en este hotel, no estaría mal que antes se informara sobre este asunto.
Por la puerta del hotel también pasaban numerosos autobuses. No cogimos ninguno, pero sí puedo deciros que son varias las líneas que atraviesan esta calle.
Pasando ya al hotel en sí os diré que no es un establecimiento muy grande. La fachada mantiene la arquitectura característica de la zona. Supongo que debe tratarse de un edificio antiguo rehabilitado. Al entrar, la recepción se halla a la derecha y, junto a ella, los ascensores y un bar cafetería con sillones confortables y ambiente tranquilo y agradable.
La habitaciones no son demasiado grandes, pero para nada resultan agobiantes. Las dos que nos dieron eran muy similares: el cuarto de baño estaba a la derecha y en proporción con la habitación, era de mayor tamaño. Los sanitarios estaban limpios y en muy buen estado. El lavabo era doble y encima de él había un enorme espejo que cubría toda la pared. En los dormitorios había una mesa escritorio, teléfono, aire acondicionado, televisor y un mini bar. La limpieza nos pareció excelente y eso es algo que siempre se agradece. Hace unos días subí a Trivago dos fotos de una de las habitaciones, así que si queréis haceros una pequeña idea, podéis echarles un vistazo para ver cómo son.
En cuanto al tema de las comidas sólo puedo hablaros del desayuno pues era lo que iba incluido en la oferta. Se sirve en una sala que está en una especie de sótano. Para solventar el tema de la luz, está decorada con colores muy claros que le dan bastante luminosidad. Las mesas tienen también manteles en tonos pastel y un jarroncito con flores en cada una de ellas. El desayuno es tipo buffet. No es demasiado variado, pero todo estaba bueno: huevos, salchichas, bacon, dulces, zumos, fruta, yogures... ¡Vamos, que se puede desayunar estupendamente!
Resumiendo: quien quiera un buen hotel, sin pagar un precio de escándalo y con una buena situación, aquí tiene mi recomendación.
Catalonia Diagonal Centro7