Opinión detallada de segador1640
segador1640
Ripollet, España98%
Uno de los parques más emblemáticos de la ciudad de Barcelona es el de la Ciutadella, llamado así porque antiguamente albergó la ciudadela militar levantada por Felipe V tras la derrota catalana de 1714. Actualmente no queda casi nada de esa fortaleza, únicamente el arsenal, que se remodeló para albergar al Parlamento de Catalunya.
El parque es muy grande, diría yo que es el mayor parque urbano de la ciudad junto al parque Güell y pasear por él es una auténtica delicia. Tiene varios accesos, aunque yo suelo entrar por el principal que se localiza al final del paseo de Lluis Companys. Me gusta entrar por aquí gracias a su enorme puerta de hierro forjado decorada con motivos fantásticos, además al entrar tenemos a mano derecha el fantástico edificio modernista que alberga el museo de zoología. Desde esta entrada vemos como se abre ante nosotros una amplísima avenida totalmente peatonal ( en todo el parque los únicos vehículos permitidos son las bicicletas ) flanqueada por árboles plataneros. Siempre me asalta la misma duda cuando entro por aquí: ¿ sigo avenida abajo o giro a la derecha ?. El paseo por esta avenida es muy agradable y finaliza en la estatua del general Prim; se diría que es la artería del parque, donde más gente encontraremos realizando las más diversas actividades: ciclistas, parejas con sus niños, coches de paseo a pedal, vendedores de helados, globos, frutos secos, etc... Pero lo que más me gusta de esta zona es la gran cantidad de músicos amateurs que hay, predominan sobre todo los jóvenes tocando los bongos y otros instrumentos de percusión. También destaca la presencia de gente realizando malabarismos, ya que parece que el parque se ha convertido en el centro neurálgico en donde los aprendices de actividades circenses puedan pulir sus habilidades; de esta manera el espectáculo lo tenemos garantizado.
Bajando y a mano derecha entramos en una zona más boscosa, con grandes áreas de césped y sombra en donde estirarse a leer, a charlar con los amigos o a retozar con la pareja ya que asombrosamente aquí no está prohibido pisar el césped.
Uno de los lugares más bellos del parque es la cascada y el estanque, en donde los patos hacen las delicias de los más pequeños y donde se pueden alquilar botes para remar tranquilamente; esta zona me recuerda un poco al parque madrileño del Retiro, pero en versión reducida. En esa área hay una estatua de lo más curiosa, se trata de un mamut que lleva ahí décadas y que se ha convertido en un símbolo del parque. A los críos les encanta jugar entre las patas de piedra del extinto animal y sobre todo, brincar por su trompa.
Más abajo llegamos a la zona en donde está el Parlament, un bonito edificio de estilo barroco con toques neoclásico y en cuyos alrededores hay una zona ajardinada muy bonita cuyo epicentro es la preciosa y desasosegante estatua modernista llamada "el Desconsol" ( el desconsuelo ).
Uno puede estar varias horas en el parque paseando sin mirar el reloj, dejándose llevar por la belleza del lugar, aunque en ocasiones uno no puedo relajarse todo lo que quisiera debido a la gran cantidad de gente que se acumula, especialmente en domingo. No obstante ese es el pequeño precio que hay que pagar por pasar una jornada en una amplísima zona verde.
Parque de la Ciudadela9
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Arquitectura
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Diversidad de plantas
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Grado de descanso