Opinión detallada de Javi1979
Javi1979
Madrid, España95%
Una de las visitas casi imprescindibles cuando vas a Barcelona es acercarte a ver el Parque Güell, obra de Antoni Gaudí. Ya con sólo escuchar este nombre, nos viene a la mente otras obras de este genial arquitecto cuyos edificios más representativos los encontraremos en la ciudad catalana como pueden ser la Sagrada Familia, la casa Milà (más conocida popularmente como La Pedrera) o el propio Parque Güell
Para acceder al Parque Güell fuimos en metro y nos bajamos en la estación de Lesseps. Una vez allí, fuimos caminando hasta la entrada que hay en la parte superior (se debe tener en cuenta que se tarda unos 15 minutos desde la estación del metro hasta la entrada y que luego la última parte del camino hay que salvar el desnivel, subiendo un tramo largo de escaleras). Nos planteamos hacer así nuestro recorrido para poder disfrutar de las vistas de Barcelona desde los miradores que hay en esta zona, y posteriormente ir descendiendo para continuar con la visita. Normalmente la gente entra por la parte inferior y no sube hasta esta zona perdiéndose estas vistas que son muy recomendables. Desde el mirador a diferentes niveles que aquí encontraremos, conseguimos unas vistas panorámicas muy bonitas de Barcelona
Pasado un rato empezamos a bajar mientras disfrutábamos de la naturaleza (se diseñó el parque aprovechando el desnivel de la montaña, y entre la parte inferior y superior hay unos 60m). La verdad es que perderse por unos instantes en las zonas verdes de las ciudades, es una gozada tras pasar varios días en una gran ciudad. Ya que se empieza a anhelar un poco la tranquilidad... Algo que conseguiremos más o menos hasta que bajemos a la parte más baja puesto que es una zona donde se congrega una gran cantidad de turistas
Lo primero que sorprende es que no hay ni una sola línea recta en la concepción del parque y es una clara muestra de la obsesión de Gaudí por la naturaleza y las formas onduladas, que hacen de la obra de Gaudí un grupo escultórico en sí mismo. Todo lo que vemos nos trae a la mente árboles, plantas, figuras de animales u otras figuras geométricas, ya que Gaudí quería integrar toda su obra en la naturaleza y que ésta pasara casi desapercibida. La primera toma de contacto es con un puente y una serie de túneles sujetos por troncos de palmeras (forma que dio Gaudí a estas columnas para que se fundieran con el paisaje aprovechando la misma roca que había en el parque)
Si continuamos la visita, llegamos a una explanada delimitada por un banco que simula a una serpiente de gran tamaño recubierta de pequeñas piezas de cerámica blanca. Es en este punto donde ya la concentración de gente se hace insufrible pero las vistas que tenemos aquí son inmejorables. Estamos justo encima de la sala hipóstila que está bajo nuestros pies sustentada por 86 columnas y que fue diseñada en un principio para que fuera un mercado y es una auténtica joya con una acústica propia de una ópera. En esta parte podemos observar 4 rosetas en las bóvedas que representan las 4 estaciones
Cuando salimos de esta zona, descenderemos por la escalinata, al principio de la cual está la famosa salamandra Aquí es interesante alejarse y poder visualizar la estampa desde debajo de lo que habíamos visto antes. Y casi con esto ya habríamos terminado la visita al Parque Güell, visita que hemos hecho a la inversa pero que es muy interesante igualmente. Esta visita hay que hacerla como si se hubiera parado el tiempo y no tuviéramos prisa por salir de él
Ya al final nos encontramos con dos edificios cuyas formas nos recuerdan a la arquitectura de Gaudí
Parque Güell10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Arquitectura
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Diversidad de plantas
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Grado de descanso
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Rotundamente, sino has venido nunca, estás perdiendo el tiempo... Uno de los lugares más bonitos y singulares que he visto