Opinión detallada de segador1640
segador1640
Ripollet, España75%
El Museo Militar de Barcelona es uno de los lugares a los que le tengo más cariño. Quizá sea debido a que mi padre y abuelo solían llevarme de pequeño, quizá porque se encuentra ubicado en un sitio espectacular o quizá se deba únicamente a que me guste la historia militar. El hecho es que lo he visitado en multitud de ocasiones.
El museo se divide básicamente en dos grandes áreas, una al aire libre situada en el patio de armas en donde se encuentran colecciones de uniformes, fusiles de los siglos XIX y XX, banderas, etc... y otra gran área - la más antigua- ubicada en las entrañas del castillo de Montjuïc.
A ésta última se accede por unas escaleras decoradas con los retratos de todos los condes de Barcelona y desembocan en una correcta colección de cascos del siglo XX de varias nacionalidades. Inmediatamente a mano derecha hay una enorme galería en donde uno se regocija contemplando todo tipo de armas. Como es lógico el recorrido se inicia con las armas blancas más antiguas, finalizando con una pequeña colección de cañones contracarro y ametralladoras antiaéreas.
Bajo mi punto de vista, lo más interesante es la gran colección de mosquetes del XVIII fabricados por las industrias de la ciudad catalana de Ripoll, armas que gozaron de gran prestigio en su época y no menos interesantes son las colecciones de miles y miles de soldaditos de plomo.
Visité el museo a finales de julio y la verdad es que se me cayó el alma al suelo. Cierto es que no es un museo militar del estilo del Imperial Museum of War londinense, no siquiera tiene las interesantísimas colecciones del museo militar de Toledo; pero es el único que tenemos en Catalunya y se le coge cariño. Su estado actual es lamentable. El polvo se acumula por doquier, apenas hay paneles informativos, el lugar huele a moho y humedad, han cerrado casi todas las salas del patio de armas y han desmantelado todas las piezas artilleras que allí se exponían. La sensación que se lleva ahora el visitante es de estar en un museo semiabandonado, con humedades en las paredes y telarañas en las vitrinas.
Parece ser que el ayuntamiento de la ciudad se desentiende por completo de este pequeño museo y está dejando que se caiga a trozos. Es una pena verlo así, por lo que salí de allí triste a la par que indignado, con la sensación de que le queda poco a este emblemático lugar.
Museo Militar6
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Arquitectura
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Concepto
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Exposición
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Interés