Opinión detallada de Insomniaa
Insomniaa
Barcelona, España98%
Este restaurante ofrece cocina mediterrànea con toques innovadores y actuales, encontrando una muy variada carta, con entrantes, ensaladas, cremas, sopas, así como carnes, pescados y algún marisco. Además cuentan con hasta 7 u 8 menús para grupos y cabe destacar que uno de ellos es un menú vegetariano.
Se sitúa en la calle Provença 242 de la ciudad Condal, estando en lado mar, entre las calles Aribau y Enric Granados, por tanto en pleno barrio del Eixample Esquerra, muy próximo a los ferrocarriles con parada Provenza, y tampoco muy alejado (a unos 10 minutos) tanto de la Diagonal, como de la Gran Vía.
Este pasado 8 de junio fue el cumpleaños de mi madre. Dado que cayó en miércoles y todos trabajamos, no pudimos celebrarlo al mediodía, así que a mí, que fui la encargada de buscar restaurante, me habían hablado maravillas del Restaurante La Provença, y como pagaban los papis, llamé y reservé.
Mesa para 6, por favor, es un cumpleaños!. ¿Tarta querrán?. Sí ¿de qué tienen?... Al final me decanté por una de hojaldre finito que llevaba crema y frutas frescas del día por encima (Por cierto, muy buena elección!, luego os cuento..).
Llegamos puntuales, unos más que otros, así que a las 21.40h ya estabamos sentados. Nos pusieron en el comedor central, no en un reservado, pero nos taparon con una especie de mampara plegable del resto del comedor, así que el ambiente fue íntimo y, a pesar de estar sentados en el comedor central, las mesas entre comensales estaban bien separadas, así que contando con la mampara plegable, no oímos las conversaciones de los demás clientes.
Nos presentaron la carta, que por cierto era muy completa. De primeros nos pedimos un pupurri de todo: mi primo un rissotto de verduras que dice que estaba muy bueno, mi madre y yo una ensalada de aguacate con langostinos (con una presentación exquisita, el aguacate troceado y amontonado en forma de circunferéncia en medio del plato. Los langostinos alrededor del aguacate y además ponían semillitas de soja y una salsa, que no era rosa pero no sabría deciros cuál era.. quizá una especie de reducción, estilo Pedro Ximénez). Mi pareja y mi hermano una ensalada de tomates con un nombre raro, pero que la ensalada era casi igual que una típica verde, sólo que le introducían vinagreta con vinagre de jerez o de módena. Por último mi padre que pidió una crema de verduras.
Los segundos platos fueron también diversos pero no tanto, mi padre y mi primo unos Canalones de ceps, que yo probé el de mi padre y estaban buenísimos. Mi hermano, mi madre y yo, dado que nos encanta el foià, pedimos el plato foià fresco (que lo hacían a la sartén, claro) que venía acompañado con una manzada asada y reducción de vinagres balsámicos, muy muy buena la combinación. Mi pareja pidió un entrecot que venía acompañado con verduritas y una salsa que ahora mismo no sabría deciros cuál era.
¿Y de postre? Pues lo dicho: la tarta. Ya os he comentado lo que llevaba, pero sólo deciros que, a pesar de que el hojaldre era finito, la tarta no se deshacía. Además estaba bien repleto de crema y había mucha variedad de frutas por la parte de arriba, así encontramos tanto piña troceada, como uvas, fresas, kiwi y naranja. La verdad es que a todos nos gustó mucho y en el restaurante, cuando llamé por la mañana para reservar mesa, me ofrecieron un par pasteles más (bizcocho con crema quemada por encima, que no me convención, pense.. prff, todo masa!).
No tomamos cafés.
En cuanto al precio.. pagó el papi pero ya os digo yo que, según precios de la carta, barato no era, por deciros que quizá el plato más barato (y no más común en cuanto a precio) eran 12 euros, y el más caro pues no sabría deciros pero el plato medio saldría por 15 euros/plato. Así, siendo 6 personas, 12 platos, más el IVA a parte, cubierto, pan y postre.. haced cuentas...
El servicio debo destacarlo. ¡Fue magnífico! El hombre que nos atendió además de correcto, estuvo muy atento en recoger los platos, limpiar las migas de la mesa, servir el vino cuando la copa se vaciaba, etc etc... Y es que el lujo se paga.. Aunque yo no lo pagué, jeje!
La decoración, que me olviadaba. En la calle cuando llegas lo ves enseguida, tiene amplios ventanales y una zoan de sofás nada más entrar, pero el comedor se sitúa al fondo, por lo que la calle no se ve. La decoración es cuidada, en tonos blancos y verdes claritos, sillas cómodas y mesas muy amplias. Por cierto, la mampara que nos pusieron era acorde con la decoración ya que también era verde clarito (piensan en todo!),
Concluyendo, pasamos una velada magnífica, quedamos muy llenos, eso sí, y es que no estamos acostumbrados a cenar tanto de noche y más a tomar un trocito de pastel.. Pero realmente valió la pena, así que recomendado 100%.
Muchas gracias.
La Provença10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Cocina
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Servicio