Opinión detallada de yorch84
yorch84
Vitoria-Gasteiz, España98%
¡¡Hola de nuevo!!
Me gustaría compartir con todos vosotros mi experiencia en una de las excursiones que podéis hacer si visitáis la República Dominicana pues estoy seguro que en todos los hoteles la excursión principal y la que mayor gente decide hacer es ésta, la excursión en barca de Isla Saona.
Nosotros cuando llegamos al hotel, el siguente día siempre te reunen en un vestíbulo con la idea de contarte todas las excursiones que podemos hacer, en lo que consisten y el precio y tras su previo pago, que por cierto, no es nada barato, ya tienes una cita cierto día de la semana cuando se va a llevar a cabo esta excursión.
Por desgracia, en nuestro caso, la excursión a Isla Saona tenía lugar el último día de nuestra estancia en la República Dominicana y digo por desgracia porque más adelante os voy a contar como lo vivimos nosotros. Total que llegó el esperado día, nos recogieron bien temprano en el hotel y nos llevaron en uno de esos autobuses viejos por toda la isla mientras el guía nos iba explicando por los pueblos por donde pasábamos. La verdad que daba miedo, el que no tenía un arma en la mano era porque la tenía en el suelo. Vamos que la delincuencia por allí es bastante alta. Total que el autobús nos dejó en una especie de carretera y recuerdo que tuvimos que andar por una especie de camino empedrado hasta la orilla del mar, donde pudimos ver ya el mar turquesa, esas palmeras a la orilla del mar y esa arena blanca que cegaba la vista con el reflejo del sol.
En el mar, había una especie de puerto donde nosotros íbamos a embarcar. Se ve que había otro hotel por delante nuestro embarcando, porque recuerdo que nos tocó esperar un buen rato hasta que nos tocó el turno a nosotros. Nos montaron en una pequeña lancha motora de color amarillo con capacidad para unas 20 personas más o menos. Creo recordar que había dos chicos de la excursión en nuestra lancha contratados, uno dirigía la lancha en la parte de atrás y el otro delante se encargaba de grabarnos en vídeo para luego vender el vídeo siempre que lo quieras adquirir. Nos colocaron por seguridad unos chalecos salvavidas y nos pusimos en marcha. La lancha empezó a coger velocidad y empezamos a dar saltos y más saltos por ese precioso mar turquesa.
Más o menos a la media hora pararon el motor y nos encontrábamos en mitad del mar. A lo lejos se podía ver la orilla y las palmeras, pero nos mandaron bajar. La verdad es que desconfiábamos de la profundidad, pero al ver que uno se lanzó y que le cubría por la cintura, toda la barca se quedó vacía y acompañados del de la barca, nos enseñó unos cánticos para cantar en el mar, haciendo un poco el payasete vamos. Casualidad que encontró una estrella de mar y nos la enseñó a todos, la pudimos tocar y sacarnos fotos con la misma, la cual aconsejaban no sacar ya que se pueden morir por el calor.
En un principio pensábamos que nos estaba timando. Que casualidad que justo ahí encontrara una, pero sí, era verdadera. Si le das la vuelta verás que tiene por abajo unas paticas y ésta las movía. El otro guía de la barca se encargó de repartirnos vasos para tomar el ron. El agua por allí era aun más turquesa, casi transparente y además estaba riquísima, super calentita.
Al poco rato nos mandó subirnos de nuevo y ya nos dirigimos a tierra firme, exactamente a Isla Saona. Allí nos dieron de comer, creo recordar que fue arroz y algo de fruta. Y después de comer nos dejaron tiempo libre para andar por la zona. Nosotros optamos por hacer fotos, fotos y más fotos. Después nos mandaron marchar, y atravesando la vegetación una plaga de mosquitos no hacían más que picarnos, quizás ese fue el peor momento que pasé. Al llegar a la orilla, nos montamos en la misma lancha motora que cuando vinimos, pero casi en mitad del mar nos esperaba un catamarán, lo mejor de toda la excursión.
Nos reunimos cerca de 100 personas en ese catamarán y empezaron a poner música propia del lugar para bailar, al mismo tiempo que volvían a repartir ron. El caso es que al principio eran 4 los que bailaban, todos los demás estábamos sentados. Pero así de repente el ron hizo su efecto y la mayor parte perdimos la vergüenza y nos pusimos a bailar como nunca mientras el barco cruzaba el mar desde Isla Saona a la isla de la República Dominicana. ¡¡Que bien lo pasamos bailando en el catamarán!!
Luego allí nos volvieron a coger una lancha motora, que por cierto me vi mal para salir del catamarán por mi propio pie, ya me entendéis. Y con ello ya se acabó la excursión llevándonos con el autobús a nuestro hotel.
Resumiendo, para mí fue una de las mejores excursiones que hice en la República Dominicana. Es una excursión muy animada, el hecho del catamarán es un puntazo y eso de poder bailar en mitad del mar está genial. En el barco, con eso de bailar y tal hicimos bastante amistad con dos chicas de Barcelona, con gente de Sevilla y algunos de Madrid, lo que nos apenó no haber hecho esta excursión los primeros días para tener alguien conocido dentro del hotel. Al día siguiente de la excursión, el mismo día que nos íbamos para España, todos nos conocían, sabíamos que éramos de Vitoria y como nos llamábamos. ¡¡Madre mía que escándalo montaríamos en el catamarán!! La verdad que todos se alegraban de vernos, yo creo que se lo pasaron de maravilla viendo como nos había subido el ron.
Os lo recomiendo al 100%. Aunque sea cara la excursión, cogerla de verdad.
Un saludo a todos y gracias por leerme y valorarme.
Isla Saona10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Mar tranquilo