Cibeles82
Madrid, España95%
SITUACIÓN
El hotel está situado en la playa de Poniente de Benidorm. Para los que hayan oído hablar de esta playa, se trata de la más "familiar". La playa de Levante es una playa mucho más pequeña pero también con mucha más vida, donde se encuentran todos los garitos de marcha y una zona peatonal con infinidad de tiendas. La playa de Poniente, que es donde se encuentra este hotel, es mucho más grande y más ancha y tiene menos restaurantes... es una zona más pensada para familias y gente mayor.
A mi personalmente esta playa de Poniente me parece bastante más aburrida. Varios días cogimos el coche para ir a la otra a pasar la tarde. Hay autobuses para ir pero en coche no se tarda nada y hay un parking barato en el centro. Andando está demasiado lejos (por si alguien lo estaba pensando).
El hotel se encuentra en segunda línea de mar, tiene un edificio enfrente. En su publicidad dicen que se encuentra a 20 metros y es cierto, pero en ningún momento te indican que tienes un edificio delante. Esto lo digo porque nosotros pagamos un suplemento para que la habitación tuviera vistas al mar y no nos lo indicaron. Afortunadamente el edificio sólo tapaba parte de la vista, pero desde luego no eran unas vistas completas. Primer fallo.
En cualquier caso, se puede decir que el hotel está pegadito al paseo marítimo, además en una zona donde se pueden alquilar hamacas y sombrillas, lo cual está muy bien (o al menos a mi así me lo parece).
¿POR QUÉ ELEGIMOS ESTE HOTEL?
Estábamos buscando unas vacaciones familiares en las que pudiéramos llevarnos a nuestra perra. Hoteles de playa que admitan perro en España se pueden contar con los dedos de una mano. Si nos ponemos a contar con manga ancha, puede que haya algunos más, pero de estos la mayoría están a varios kilómetros del mar o frente a playas de piedras y sin servicios, que no son aptas para ir con bebés. Se puede decir que opciones de hoteles en primera línea de playa que admitan perros hay menos de cinco, que nosotros hayamos encontrado, y la mayoría se salían de precio.
Los motivos por los que elegimos este hotel fueron, primero, que admitían perros y, segundo, que el precio era bastante ajustado.
¿QUÉ OFRECE EL HOTEL? ¿CÓMO ES?
Se trata de un hotel de tres estrellas bastante modernito, con pinta de haber sido construido recientemente.
Es un edificio pequeño, de poca altura, como digo, situado en segunda línea de mar.
La piscina es muy pequeña y apenas tiene sitio para tumbonas. No tiene césped, literalmente no cabe. Tiene zona para bebés, muy chiquitita también, pero no está mal.
Cuenta con bar abierto a la zona de la piscina, compartido con la zona del buffet de desayunos y comidas.
Tiene wifi en alguna zona común, que nosotros no utilizamos, y acceso a ordenadores, bajo pago.
Dispone de un aparcamiento, de esos tan angostos que te la juegas para no arañar el coche, no apto para miedicas y/o gente con coches grandes. El aparcamiento, como suele ser habitual, se cobra a precio de oro, 15 euros el día. De todas formas, fuera de las horas punta de playa, se puede aparcar perfectamente en la calle, por lo que creo que no merece la pena.
Nuestra habitación era muy discretita, un tres estrellas "pelao y mondao". Pequeña, con una terraza normalita y un baño muy justito. Reconozco que cuando la vi me recordó al camarote de los Hermanos Marx, me pregunté si íbamos a caber ahí dentro con tanto trasto que habíamos llevado. Sin embargo, estaba todo muy nuevo, las camas no estaban mal, el baño estaba limpio y disponía de secador y el aire acondicionado era pasable. Lujos cero, pero para el tiempo que íbamos a estar allí, suficiente.
La zona de desayuno y comidas es pequeña, en consonancia con todo el hotel (vamos, es que hasta el ascensor era pequeño), pero también limpia y luminosa. Da directamente a la zona de la piscina, lo que resulta bastante agradable y al menos disponen de una trona.
El aire acondicionado en las zonas comunes prácticamente brillaba por su ausencia, salvo en el pasillo de las habitaciones. No apto para calurosos como yo.
COMER ALLÍ
Nosotros elegimos alojamiento y desayuno y un día comimos allí a mediodía. El desayuno es bastante malo por ser muy básico y tooooooodas las mañanas lo mismo: algo de embutido, tostadas, cereales, fruta, huevos duros (¿?¿), bacon y salchichas. Punto pelota. Es una pena, una de las cosas que más me gusta de ir a un hotel es pegarme un gran desayuno abundante y distinto cada mañana, pero aquí era sota-caballo-y-rey.
El día que comimos fue muy normalito. Como la zona de buffet es muy pequeña, obviamente tienen muy poca variedad. La calidad de la comida aceptable y de sabor pues pasable también. Nosotros no repetimos, en la calle había sitios muchísimo mejores donde comer (eso sí, más caros).
TRATO
Normal. Estoy segura que algunos de los que allí trabajan piensan que son un dechado de simpatía pero a mi me parece que su trato es normal. Quizá será porque en Madrid somos muy abiertos o porque en otros hoteles han sido mucho más serviciales, pero no me parece que el trato del personal destaque ni por bueno ni por malo.
Eso sí, el trato final al cliente a la hora de pagar, que es cuando nos pegaron la gran sorpresa (y hachazo), se puede calificar de maltrato, pero de eso tiene la culpa la dirección, no el resto del personal.
LA ESTANCIA CON LA PERRA
Al ser uno de los pocos hoteles que admiten perros, en el hotel se veían muchos, algo que obviamente nos gustó. Ojalá más sitios fueran así, el viajar con las mascotas pensamos que debería verse como algo normal y no como algo excepcional.
El primer día mi perra estaba un poco nerviosa por el cambio de aires y parece que ladró bastante el ratito que se quedó sola. A las pocas horas se habituó y todo fue mucho mejor, pudiendo quedarse sola sin problema alguno.
No nos cobraron suplemento por la perra, algo que sí suele hacerse en otros hoteles.
LIMPIEZA DE LA HABITACIÓN
Aquí comienza lo malo...
El servicio de habitaciones sólo funciona por la mañana. Nosotros por la mañana bajábamos a la playa y dejábamos a la perra en la habitación, más que nada porque en la playa no se admiten perros, no porque nos agradara la idea. Al quedarse la perra sola en la habitación, lo indicábamos con el cartel rojo de no limpìar, algo que le advertimos a la limpiadora. Ella nos preguntó si la perra mordía y le dijimos que no pero que no era buena idea limpiar con ella dentro, no sólo porque pudiera morderla (muy poco probable) sino por cualquier cosa que pudiera pasar, por ejemplo, que se escapara.
Sobre las 12 subíamos a la habitación, nos duchábamos y nos íbamos a comer, dejando de nuevo a la perra en la habitación porque, curiosamente, no admitían perros en ningún sitio. A las 15h como muy tarde estábamos de vuelta para la siesta del niño y el paseo de la perra, hora en la que hubiera sido buena idea que limpiaran la habitación en 5 minutitos, pero a esa hora ya habían acabado de limpiar.
En otros hoteles donde hemos se limpia mañana y tarde. Si no te limpian por la mañana, te limpian por la tarde sin tener que decir nada. Hemos estado con la perra en otros sitios donde así se ha hecho sin ningún problema, ya digo, de manera normal.
Hubiera sido estupendo que limpiaran por la tarde cuando salíamos todos a pasear, pero en este hotel no existía esa posibilidad así que... la habitación se limpió menos de la mitad de los días. No hace falta que diga cómo estaba de arena y suciedad los últimos días y que tuvimos que bajar nosotros nuestra propia basura todos los días para que no se acumulara. Un asco.
EL GRAN SUSTO: NO RESPETAN EL PRECIO QUE NOS COMENTARON POR TELÉFONO
Llega el día de marcharnos, mi marido se va al coche con el niño y la perra y mientras yo voy a pagar.
Factura mal de arriba a abajo y con costes sorpresa:
- Primero, me quieren cobrar toda la semana de aparcamiento cuando el coche estuvo día y medio. Encima diciéndome que no le constaba que hubiéramos sacado el coche cuando fue esa misma persona la que estuvo delante cuando le dijimos a principio de semana que lo íbamos a dejar fuera, que no sabían ni qué coche era ni la matrícula ni nada.
- Segundo, cobrándome un menú infantil por el día que comimos en su buffet, cuando el niño no comió nada ya que hora y media antes habíamos bajado a calentarle un potito.
- Tercero, en la factura me ponen diariamente habitación + desayuno cuando se suponía que el desayuno estaba incluído en el precio.
- No consta, por ejemplo, el suplemento por las vistas al mar. Ya digo que la factura un desastre.
- Cuarto, 200 euros largos de más. Un hachazo flipante.
Reclamé lo del menú y lo del aparcamiento. Noté cierta tensión, parecía que estaba yo regateando algo cuando en realidad me estaban intentando cobrar de más. No me atreví a decir nada sobre los 200 euros largos de más, sinceramente, porque me daba vergüenza ya decirles a la cara que no entendía la factura y que ese no era el precio acordado.
Pero, claro, llegamos a Madrid, consulté lo que tenía yo apuntado que ellos me indicaban como precio final, reconsulté su web y efectivamente, me habían cobrado de más. Les mandé un mail para reclamarles el importe, ilusa de mi.
Contestación: que es que nosotros habíamos pedido una cama supletoria y que ese era el coste que tenía, 200 euros por un menor de dos años.
Casi se me cae la mandíbula al suelo del estupor.
- Nosotros no pedimos ninguna cama. Pensábamos dormir con el niño en cualquiera de nuestras camas pero al llegar la camarera de la planta nos la ofreció muy amablemente y como vimos que cabía entre nuestras dos camas (eliminando el riesgo de que el niño se cayera al suelo por la noche), dijimos que sí. En ningún momento nadie nos informó de que tuviera ningún coste porque, desde luego, si me hubiera dicho que costaba esa pasta, hubiéramos dicho que no.
- ¿En qué hotel cobran por los niños? Más aún, ¿en qué hotel cobran algo por menores de dos años?. Pues aquí te soplan 200 eurazos por una cama supletoria para un bebé de año y medio y que no come ni gasta nada del hotel!!!!!!!.
- Ya puestos, les comenté que me parecía vergonzoso que no hubieran limpiado ni la mitad de los días la habitación y que encima me estuvieran cobrando de más. Me contestaron que no limpiaron porque nosotros no queríamos que limpiaran. Si lo sé, meto tres perros cabreados dentro y no pongo cartel ninguno, a ver qué gracia le haría a la señora de la limpieza encontrárselos dentro al ir a limpiar. El colmo me pareció!.
¿Han servido de algo los mails que hemos intercambiado?. No. Bueno, sí, para retirarme en el mal-trato al cliente y la falta de respeto total. Si hay una cosa que me enfada es que me quieran tomar por tonta. En la web se ven muy claramente cuáles son los precios y es evidente que no coinciden, no sólo ya por el tema de la supletoria. Nos han cobrado lo que les ha venido en gana.
Pero, tonta de mi, no pedí por escrito que me dijeran el precio final así que por este importe no me voy a poner a discutir más allá. Lo digo porque con esa factura sin pies ni cabeza sería totalmente reclamable pero no me apetece. He sido "doña erre que erre" pero me pilla en horas bajas porque sé que me iba a suponer más esfuerzo que otra cosa, más aún viendo la actitud chulesca del hotel.
Vamos, es que casi tenemos que estar contentos, que menos mal que fueron 200 euros y no 600 por la supletoria, porque puestos a meter un coste sin avisar, ¡podría haber sido cualquier cosa!.
MIS IMPRESIONES SOBRE EL HOTEL
Obviamente, el que nos cobraran de más y nos tomaran por tontos me ha dejado muy mal sabor de boca. No sólo sobre el hotel en concreto sino sobre todas mis vacaciones. Para nosotros ha sido un esfuerzo económico importante, lo llevábamos todo muy medido, y ese dinero de más supone que ahora tenga que dejar de hacer alguna cosa que ya tenía pensada para el verano (básicamente, llevar al niño a matronatación). Me ha sabido fatal.
Mi conclusión sobre el hotel es algo que suelo decir mucho pero esta vez no me he aplicado: lo barato, sale caro. Cuando un hotel (u otro servicio) es más barato que el resto, suele ser por algo. En este caso, porque tiene costes encubiertos que descubriremos a la hora de marcharnos.
NO LO RECOMIENDO
Está claro, no recomiendo el hotel.
Si no se viaja con perro, en Benidorm hay hoteles muchísimo mejores.
Si se viaja con perro, cerca de este hotel y en primera línea hay otro que sí los admite, que quizá probemos en otra ocasión. Desde luego tiene mejor pinta y para otra vez no me pillan de nuevo en un renuncio, la próxima lo pido todo por escrito y bien escrito.