Opinión detallada de nlorenzo
nlorenzo
Portugalete, España97%
Cuando nos planteamos un viaje a Berlín sólo teníamos claras dos cosas: que volaríamos con Lufthansa y que nos alojaríamos en un hotel NH por un tema de conveniencia puesto que contábamos con unos cheques que nos permitirían conseguir un buen precio.
El hecho de decantarnos por el NH Alexanderplatz fue bastante a ciegas, ya que nos lo recomendaron con tanto entusiasmo que tras comprobar que las opiniones en general eran buenas no lo pensamos mucho más.
De situación el hotel está bastante bien, muy cerquita de Alexanderplatz en tranvía, o un poquito más lejos si vas andando, pero lo cierto es que en tranvía es comodísimo y te deja prácticamente en la puerta del hotel.
Para llegar había que coger metro o bus a Alexanderplatz, y desde allí mismo coger el M5 u M6 dirección Zingerstrasse o algo así. La parada creo que era la cuarta o la quinta, pero esto no es un problema porque si vas mirando por la ventana bastará con pulsar la parada cuando lo veas, y os puedo asegurar que se ve muy bien porque el edificio tiene las palabras NH de grandes dimensiones en color blanco sobre gris.
En apariencia el edificio resulta bastante moderno desde fuera y cuando pasas al interior descubres que es igualmente funcional, aparte todo el hotel se presenta limpísimo y en los aseos junto a recepción por ejemplo olía de maravilla y los tenían cuidados al máximo.
En principio no puedes entrar al hotel hasta las 15h pero nosotros llegamos para las 13.30h y ya nos dieron la habitación, de hecho, nos asignaron la 635, una habitación doble superior en el último piso.
De la habitación sólo puedo dar detalles positivos a excepción del regulador de calefacción, que yo creo que se regulaba en recepción porque aunque no tuvimos frío yo intenté ponerlo un día que estaba algo destemplada y creo que no conseguí nada.
El cuarto de baño se encuentra nada más entrar a mano izquierda y era normalito pero estaba muy limpio. De hecho, el retrete quedaba tras la puerta del baño al abrirla, y al fondo contaba con una bañera. Un positivo para el baño es que contaba con secador y espejo de aumento, como se ve en las fotos.
La habitación en sí era grandísima y disponía de un armario a mano izquierda, un mueble para la televisión que además incluía el minibar, un escritorio haciendo esquina con una silla de despacho de piel, un pequeño mueble donde teníamos preparada una bandeja con tetera y sobres de café y té, otra mesa redonda pequeña con dos butacas que nos venían genial para sentarnos, y una silla de las de descanso con una pequeña banqueta para colocar los pies.
Y por si esto fuera poco, además contábamos con varios espejos de cuerpo entero prácticamente en la habitación. Vamos, que desconozco como serán el resto de habitaciones, aunque por los planos era más bien más justitas pero esta se llevaba la palma.
La cama era doble de las de tipo cajonera pero con dos colchones individuales, al igual que contábamos con dos nórdicos y dos almohadas. Además, tengo que destacar que nos dejaron albornoz y zapatillas sobre la cama perfectamente colocado.
En líneas generales, al estar en el último piso, la habitación era muy luminosa y tenía unos amplios ventanales por donde pasaba la luz natural hasta que caía el sol, que en noviembre era bastante pronto. Aparte, como no había nada alrededor más que una especie de pequeño descampado era totalmente discreta.
Como es fácil de imaginar, estuvimos encantados los 5 días que pasamos por Berlín y nos dio muchísima pena dejar la habitación el último día. Quizá lo que menos atractivo me resultó de la habitación en sí es que tenía moqueta, pero como te dejaban las zapatillas pues al final tampoco te importaba demasiado, eso sí, yo en líneas generales prefiero madera a moqueta.
De los servicios extras que se pueden solicitar en el hotel sólo hicimos uso de internet (disponen de un par de puestos junto a recepción donde además puedes imprimirte documentos) y fue con dos bonos de 5€ que nos dejaron como obsequio de cortesía en el hotel, así que no gastamos nada más aparte del dinero que nos dejamos en alojamiento y desayuno.
Sin embargo, comprobamos que en el hotel está disponible un servicio de sauna y un pequeño SPA con algún servicio de masaje, etc.
Del desayuno tengo que decir que había muchísima variedad en cuanto a productos de todo tipo: desde planchas calientes hasta repostería para diabéticos pasando por fruta, embutidos, galletas, variedades de pan, yogures, zumos, etc. De hecho, me sorprendió por ejemplo que tuvieran leche entera y leche desnatada a elegir. En cuanto a las dimensiones el salón para el desayuno era muy amplio y tenía tanto una cena donde solamente había sillas y mesas, como una zona donde había una parte de sofá a modo de asientos.
Otro aspecto a destacar del desayuno fue su horario, de 6h a 12h de la mañana, más que suficiente para poder quedarte descansando un rato más en la cama y que te siga dando tiempo a bajar con calma al comedor.
En general es un hotel que recomiendo sin ninguna duda para visitar Berlín, si bien es cierto que hay hoteles que seguramente estarán un poco más céntricos, la situación de este hotel me parece totalmente adecuada para ver Berlín y estar bastante en el centro pero sin experimentar el bullicio de la ciudad. Además, a nivel de servicios, atención y profesionalidad desde luego pasó la prueba con una nota muy alta, ya que no tuvimos absolutamente ningún problema durante nuestra estancia.
NH Berlin Alexanderplatz10
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Vistas
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Quizá lo menos destacable de la habitación fueran las vistas, pero es que al estar situado junto a una de las vías de entrada a Berlín tampoco le podíamos pedir otra cosa.
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Ambiente en la recepción
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Condiciones generales
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Recepción
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Personal (Amabilidad/Servicio)
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Acondicionado tecnológicamente
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Bar hotel
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Posibilidad de balneario
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Aunque no probamos el bar, la verdad es que sí que estuvimos echando un vistazo y nos pareció que estaba bastante bien. El último día pensamos en tomar allí una cerveza pero cuando llegamos ya estaba cerrado, así que nos quedamos con las ganas.
El hotel dispone de un servicio de sauna y también masajes, y además de algún tipo de SPA porque vimos las fotos de una especie de baño de hidromasaje o algo similar.
Todos los integrantes del hotel nos trataron de maravilla, y quizá entre los más simpáticos tendríamos que destacar al personal que atendía los desayunos.
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Comida y bebidas
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Variedad de comidas
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Calidad de la comida
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Oferta de bebidas
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Servicio
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Sólo desayunamos en el hotel pero estaba todo exquisito, con muchísima variedad y un servicio buenísimo a la hora de pedirles algo que no detectábamos a la vista.
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Ubicación y zona
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Localización (ciudad)
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Conexiones de transportes
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Posibilidad de ir de compras
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Oferta cultural
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo
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El hotel no está situado al lado de ninguna zona de ambiente pero tiene muy buena conexión mediante tranvía con Alexanderplatz, centro neurálgico donde uno puede enlazar mediante metro, tren, autobús o tranvía con cualquier punto de la ciudad.