Opinión detallada de oflynn
Si hay en Bilbao, un lugar realmente emblemático, después de San Mames, claro está, son las siete calles o el Casco Viejo.
Desde que tengo recuerdo, siempre ha sido un referente para mi, ya que al vivir en Begoña y día sí, día también quedarnos sin autobuses, la única forma de llegar a casa era subiendo las calzadas (casi 300 escaleras), que empiezan justo en la plaza de Unamuno, en el Casco. O cuando con 12 años empiezas a "bajar a Bilbao" y claro, lo más económico, bajar andando, de nuevo las calzadas y empacho de escaleras y escaleras. O tenía que acompañar a mi abuela a sus tiendas "de toda la vida" todas en el casco, que si aqui la harina de maiz para la makila, que si aqui las telas, nos lo recorriamos enterito. Despues ya venía la edad en que te dejaban salir hasta un poco (bastante) más tarde, y claro, era la época de Kortatu, la polla records y demás, y evidentemente, donde mejor para escucharlos que tomando algo en Barrenkalle Barrena???
Ahora que cuando paseo por allí, habitualmente lo hago con alguien de fuera, o por el simple hecho de descubrir Bilbao como una turista más, no dejo de admirar lo bonito que han dejado las siete calles, con sus casas todas reformadas y con sus originales balcones y colores, sus calles peatonales sus estrechos cantones para acceder de una calle a otra. Sus tiendas, donde se mezclan perfectamente las tiendas de siempre, con las más modernas, sus bares para todos los estilos, gente para todos los gustos, es como una miniciudad dentro de otra, pero con un estilo inconfundible.
Y yo ahora también tengo mis "tiendas de siempre", inevitable no pasar por la plaza nueva e ir al fernando a comer sus pintxos de tortilla, a Somera a por los "champis", aunque echo de menos a los txikiteros, (personas que van de bar en bar y de vino en vino, hasta más de 40 algunos), y sus coros espontáneos, que me los han cambiado por guiris comiendo paella a las 4 de la tarde.
O la pasteleria santiaguito al lado de la catedral, donde comprar entre tantas cosas buenas para elegir, los caramelos de malvarisco.
E inevitable la librería Likiniano, que es más que una libreria. Allí no encontrarás los más vendidos o los últmos bet-sellers, sino literatura de autores comprometidos, o libros que en otra parte no se deciden a vender, incluso fanzines de gente que empieza, todo ello en un local que parece trasladado en el tiempo.
Sin duda, un lugar de visita obligada en el botxo, donde ses cual sea tu estilo o lo que estes buscando, lo encontrarás, aunque simplemente el placer de pasear por sus calles, ya merece un lugar destacado.
Casco Viejo10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Facilidad para pasear