Opinión detallada de nlorenzo
nlorenzo
Portugalete, España98%
Este fin de semana he pasado por la catedral de Santiago de Bilbao tras la limpieza y la restauración a que ha sido sometida. La verdad es que ya no recordaba demasiado de su interior, solamente que estaba bastante fea, con la piedra muy ennegrecida y que por dentro aparecía como algo descuidada así que nunca me ha llamado demasiado la atención.
El caso es que cuando el sábado cruzamos su moderna puerta de madera me quedé gratamente sorprendida, porque el interior de la iglesia estaba limpísimo, y encima, con una iluminación colocada con muchísimo gusto, tanto que me pareció que habían reinventado la Catedral.
Es verdad que para ser Catedral no es una gran iglesia en cuanto a tamaño, pero es que su mayor atractivo es que se encuentra inmersa en el casco antiguo de Bilbao, en el Bilbao de toda la vida, y de él sobresale sobre todo su campanario, que despunta en la fachada frontal y es de hecho, la única parte de la fachada que uno puede observar con detenimiento por estar algo más abierta en este punto la plaza donde se encuentra.
Lo más característico de la catedral es su patente estilo gótico reflejado tanto en las vidrieras que quedan sobre el altar como en cada arbotante y en cada arco de las naves laterales. Además, algo que me encantó fue la galería superior que recorre la nave central de la iglesia, o mejor dicho, su planta en cruz latina y que está perfectamente iluminada.
También debo decir que cuando pasamos por detrás del altar y vi el Cristo en la cruz colgando en el aire me acordé de este verano del monasterio de Alcobaza en Portugal, aunque tampoco es que tengan mucho que ver sobre todo por tamaño pero no sé es de estas cosas que de repente relacionas.
Algo que me resultó curioso es que una de las capillas de la Catedral estaba dedicada a la Virgen de Begoña, con un retablo dorado; y también, el hecho de que la parte de atrás del altar prácticamente era un museo abierto al visitante, mostrando varios elementos utilizados en la semana santa como el Sagrario de Jueves Santo.
En todo caso, lo que sí que quiero dejar claro es que la visita a la Catedral merece la pena, es verdad que no tiene un interior que te deje boquiabierto pero han hecho un gran trabajo de restauración de los muros de la misma, y hay que echarle una ojeada sobre todo por la tarde, cuando ya hayan encendido las luces (esto lo digo porque me comentaron que de día no resultaba tan atractiva seguramente porque no entrará demasiada luz y el interior quedará algo sombrío).
Catedral de Santiago9
Valoración
-
Accesibilidad
-
Se tiene que ver
-
Barato
-
Ambiente
-
Arquitectura
-
La Catedral hay que verla si se viene a Bilbao, que porque sea pequeñita no deja de tener encanto y ahora que la han limpiado dice mucho más. Además su arquitectura interior merece la pena, y el acceso sigue siendo gratuito.