Opinión detallada de lili1010
lili1010
Barcelona, España98%
He viajado a Colombia en dos ocasiones y si bien es un país precioso cuya gente es maravillosa, pero pasar por el Aeropuerto de El Dorado, sin duda es lo más amargo, por decirlo de alguna manera, de todo el viaje.
La llegada se convierte en una odisea; cansada de tantas horas de vuelo, tienes que hacer una cola interminable para llegar hasta el control policial, y una vez allí se lo toman con mucha calma. Luego espera que salgan tus maletas y prepárate para que éstas sean revisadas antes de salir y ver la luz del día. Pero bueno, normalmente en las llegadas lo que quieres es acabar lo más deprisa posible y llegar al hotel o donde te alojes.
Y si las llegadas son fastidiosas, las salidas son infernales; para empezar estamos hablando de un aeropuerto muy importante y nada pequeño, sin embargo para la importancia que tiene y el considerable tráfico de pasajeros que pasar por allí a diario, encuentro que está muy mal distribuido y es muy enrevesado, además de que sus instalaciones en según qué tramos, son muy arcaicas, como en cualquiera de nuestros aeropuertos hace muchos años, antes de haber sido remodelados, para que os hagáis una idea.
De las puertas de acceso a los mostradores de facturación, van escasos metros, tan pocos que las cintas que ponen serpentean de tal forma que acabas mareado de tanto hacer eses. Pero antes de entrar a formar parte de esa cola inmensa y en un pequeño mostrador, te pedirán el pasaporte, el billete y te dirigirán a que pagues el impuesto de salida unos metros más allá. Y si ya te entran todos los males al ver esa cola en facturación, tres horas antes de la salida de tu vuelo, resulta que no puedes entrar en ella porque tienes que ir a hacer cola a otro lado para pagar el dichoso impuesto. Más tiempo todavía...
Una vez consigues por fin librarte del equipaje, todavía queda mucho por pasar: Varios controles policiales en los que siempre pitas por más cuidado que tengas en no llevar nada metálico encima y los consiguientes cacheos que no son pocos, además del control de pasaportes. Nunca había visto tantos policías en un aeropuerto, todos muy jóvenes y en su mayoría mujeres y cuando pasas el arco de seguridad y pitas, prácticamente se te tiran encima a cachearte; me sentí muy muy incómoda y es que nunca me habían cacheado tanto como en este aeropuerto. Después todavía toca que revisen tu equipaje de mano en un mostrador y lo revisan todo, hasta el monedero me pidieron para chequearlo. Una vez pasas de allí, te vuelven a cachear y ya te dejan tranquila que vayas directa la puerta de embarque de tu vuelo.
Total que te crees que ya estás, que dentro de nada vas a embarcar y ya pues no, todavía queda que te hagan pasar por otro control de seguridad dentro de la sala de embarque, donde el equipaje y chaqueta que lleves encima pasa por un scanner, con la correspondiente cola que se forma también. A mí lo que me sorprendió mucho es que como soy fumadora, pues siempre llevo un par de mecheros encima y a pesar de saber que no los dejan pasar, pues nunca nadie me había quitado ninguno en un aeropuerto y después de tanto control soportado en El Dorado, no me los habían pillado, pues bien, supuestamente una vez pasas el control de scanner de la puerta de embarque, teóricamente no te dejan salir, pero yo lo intenté para acercarme a la sala de fumadores que había cerca; me dijeron que sí. Y cuando entré, tuve que volver a pasar por el control y me preguntó la misma chica que me dejó salir, que si llevaba un encendedor encima y le dije que no; entonces me preguntó que cómo me había encendido el cigarrillo entonces. yo me quedé a cuadros e inevitablemente se lo tuve que entregar.
Una vez en el avión te piensas que ya se acabó la odisea, pero no: llegas al Aeropuerto de Barcelona y te preguntan que de dónde vienes y diles que de Colombia; otra revisión de maletas integral de la que no te escapas.
Aeropuerto El Dorado5
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