Opinión detallada de margsand
margsand(43)
Sant Feliu de Buixalleu, España93%
Cada vez que viajo a Bogotá, intento dejar un día par mi, sólo para pasear por las calles de la Candelaria y quedarme allí, en las escalinatas de la Catedral, observando aquel gran espacio urbano, aquella inmensa plaza que simboliza los poderes eclesiásticos, administrativos, jurídicos y políticos de un país que lucha día a día por su democracia, o así quiero pensarlo.
Cuando hablo de Colombia, en especial de Bogotá, hablo con el corazón y a veces con lágrimas en los ojos, por la nostalgia que siento de la ciudad que me vio crecer, por la que trabajé, y en la que esta mi pasado, mi familia.
La Plaza de Bolívar tiene un encanto especial. Si se mira con ojo frío y calculador, no dice mucho mas de lo que és, pero cuando has conocido su historia, la cosa cambia.
Yo siempre he conocido la plaza, como es hoy día, excepto la fachada del Palacio de Justicia que cambió, por desgracia, después de los trágicos eventos del año 85, cuando el antiguo Palacio fue tomado por el grupo guerrillero M-19. Muchos muertos dejó aquel incidente, y si se mira con detalle la fachada detrás de las arcadas del Palacio Liévano, dónde funciona el gobierno administrativo de la ciudad, se leen las placas con los eventos históricos importantes que ha acogido aquel lugar. Se habla de Policarpa, nuestra heroína, del Florero de Llorente, del 9 de abril,
La plaza es imponente, esta último versión es el resultado del proyecto diseñado pr el Arquitecto Fernando Martínez, q.e.p.d., un espacio limpio que permite el acto público del pueblo. A mi me gusta.
Es un lugar en el que me siento segura, quizás por tanta policía alrededor, sabes que nada pasará, pero además lo siento muy Bogotano, sobrio, correcto.
Un paso obligado en nuestro recorrido por el centro capitalino.
Plaza de Bolívar7
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Facilidad para pasear
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Un lugar sobrio que refleja la cultura bogotana.