Opinión detallada de juez
Este verano fuimos unos días a visitar a unos familiares que tenemos en Puebla de Sanabria.
Una mañana decidimos ir a visitar Braganza (en portugués Bragança), dada la cercanía del país vecino y aprovechando que hacía un día estupendo.
Antes de salir, ya sabíamos que íbamos a comer en el restaurante Emiclau. Nos lo recomendaron terceras personas que ya habían estados en otras ocasiones y habían quedado muy satisfechos. El restaurante Emiclau se encuentra en las inmediaciones de la Catedral de Braganza. Al entrar nos dio muy buena impresión. Contaba con una barra que venía muy bien para tomar algún refresco mientras pasábamos al salón. Éste contaba con varias mesas para distintos comensales, a parte de tener otras tantas esparcidas frente a la barra. A uno de los lados de la barra tenían un comedor privado con gran capacidad. Supongo que lo utilizarán para grandes eventos.
Después de acomodarnos nos tomaron nota y nos pusieron unos entrantes. Pensé que se habían confundido de mesa ya que nosotros no habíamos pedido nada de eso. Más tarde nos hicieron saber que en la mayoría de los restaurantes portugueses tienen la gentileza de ponerlo. Si se comen, se pagan y si no, los retiran y no pasa absolutamente nada.
La carta contaba con un gran repertorio de platos, destacando el típico bacalao preparado de diversas formas así como carnes a la brasa, entre otros platos combinados. También contaba con un menú del día bastante asequible. Todos los segundos venían acompañados con arroz blanco, patatas, pimientos, etc. Se notaba buena calidad y cantidad en todos los platos.
Los postres eran todos caseros y con muy buena decoración. Sinceramente, estaban buenísimos.
Resumiendo: Un restaurante muy recomendable, asequible y con muy buena presencia. Eso sí no hay que ir con prisas, los portugueses se lo toman todo con mucha calma.
Emiclau8