Opinión detallada de moferal
Hola,
Hoy os voy a hablar sobre mis experiencias en el restaurante Japonés Oishii en Brasschaat, un pueblo en las afueras de la ciudad de Amberes.
Yo viví durante muchos años en un pueblo vecino de Brasschaat, con lo cual me sorprendió muchísimo cuándo unos amigos que para mí son como mi familia me propusieron ir a cenar sushi en Brasschaat No es un pueblo al que se asocia con comida japonesa, pero bueno, como yo digo, uno tiene que haber probado todo en su vida, así que para allá fuimos después de que ellos me juraron y me perjuraron que era muy bueno.
El restaurante está ubicado en la Bredabaan, que es una calle que empieza en Merksem, otro pueblo de Amberes, y acaba en Breda. Es una calle larguísima, y creo que incluso la más larga de Bélgica. Yo misma tuve el honor de vivir ahí 25 años, así que genial. Bueno, que me desvío, pues al estar en esa calle, hay muchísimos autobuses y bastante aparcamiento para quién va con su coche. El restaurante no tiene aparcamiento privado, pero en la calle siempre se encuentra un huececito.
Cuándo se entra en el restaurante, hace pensar más en un restaurante chino que japonés. Tiene largos jarrones chinos, farolillos colgando del techo, un acuario chiquitín con algunos peces dentro, etc. Al fondo está la barra dónde el cocinero prepara el sushi, y la barra dónde tienen la caja para pagar. Hay muchísimas mesas en la sala, y todas tienen una bandejita para posar el sushi, otra más pequeña para echar la salsa de soja y un set de palillos desechables, una servilleta y un menú que se puede llevar para casa.
Nosotros no pedimos primer plato, y pedimos el Titanic boat (qué es el barco más grande) para 4 personas, lleno de diferentes tipos de sushi, maki y sashimi. Había los típicos de salmón y atún y gamba, y luego diferentes tipos de semi-calientes, con los alrededores crocantes, etc. la verdad es que ese barco es suficiente para 4 personas, es enorme y va bien lleno. De postre yo tomé un helado frito, que no estaba mal, aunque tampoco fue el mejor que comí en mi vida. Eso es una bola de helado de vainilla, empanado y frito. Lo bueno era que la parte de afuera estaba calentita.
La chica que nos atendió era un encanto. No hablaba muy bien flamán (la lengua de Amberes), pero la mujer hacía lo que podía para entendernos y que la entendiésemos. Era muy amable, siempre con una sonrisa en la boca, interesándose por nosotros y atendiéndonos muy bien y muy rápido.
Los precios son los precios normales más o menos de un sushi. La comida japonesa, aunque para mi es de las mejorcitas, desgraciadamente no es demasiado barata, así que el precio era el normal en este tipo de establecimiento.
Recomiendo sin duda acudir a este restaurante.
Muchas gracias por leer y opinar sobre mi opinión de este buen restaurante japonés.
Oishii8
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio