Opinión detallada de Liduca
Buenas tardes:
La abuela de mi marido es una gran devota de Santa Minia y, motivada por él y por la curiosa historia de la Santa a la que me mi marido visitó en numerosas ocasiones durante su infancia, nos acercamos a este santuario que nos quedaba bastante cerca de la casa rural en la que estábamos alojados.
EL PUEBLO, ACCESO Y APARCAMIENTO
El Santuario de Santa Minia se encuentra en la Parroquia de San Félix de Brión, a escasos kilómetros de Santiago de Compostela. El acceso es bastante sencillo porque se encuentra junto a la carretera principal que cruza Brión en pleno casco urbano.
Brión es una localidad con una población poca densa por lo que no es complicado encontrar un aparcamiento en la misma calle dado que el santuario no dispone de una zona de aparcamiento propia.
EL SANTUARIO
Este santuario fue construido en diferentes momentos desde que el 23 de junio de 1849 el arzobispo Fr. Rafael de Vélez autorizó su construcción. Las obras empezaron en 1851 y en 1857 ya estaban finalizadas tanto la nave como la sacristía. Con posterioridad fueron construidos el crucero y la cúpula barroca.
Tiene un aspecto sencillo pero está muy bien conservado tanto exterior como interiormente. Se encuentra rodeado de una placita y de una zona ajardinada con sombras y bancos que le deja bastante espacio para ser observado detenidamente por todas sus fachadas.
No cabe duda de que en su interior lo más importante es la figura de Santa Minia, guardada en una urna de cristal que se encuentra sobre el altar mayor . Por unas escaleras laterales uno puede subir a la parte trasera del altar (trasaltar) y ver la urna de cerca (los devotos la besan). Dentro de ella también se aprecia un vaso lleno de sangre a los pies de la Santa. Mi marido me comentaba en ese momento que de pequeño, cuando acompañaba a su abuela, le daba mucho miedo Y la verdad es que a mí también me dio un poco de “yuyu
LA HISTORIA DE SANTA MINIA
El cuerpo de Santa Minia fue encontrado en el cementerio de San Calixto de Roma en 1781 y en 1783 extrajeron el cuerpo de su sepultura, en el cementerio de Santa Inés con su lápida. Tras pasar por varias manos que verificaron el cuerpo y las fechas de la lápida en Cádiz, fue adquirido por un paisano de Brión que se hizo cargo. En 1848 la Santa llega a esta población y, a instancias del arzobispo de Santiago, se permitió su culto y sus restos fueron exhibidos públicamente bajo una figura de cera que simula a la pequeña y bella Minia.
RECOMENDACIÓN
No creo que sea una visita obligada para quienes vemos la arquitectura religiosa desde el punto de vista artístico y no desde la fe La calidad artística está bien pero Galicia guarda mejores joyas. Sin embargo sí es una visita curiosa que no está de más si uno se encuentra por la zona. No se paga entrada, la señora que cuida la ermita es encantadora y te regala una estampita que, por supuesto, nosotros daremos a mi abuela política.
¡Un saludo!
Liduca
Santuario de Santa Minia6