Opinión detallada de Liduca
Buenas tardes:
Hoy os vengo a hablar de la casa rural en la que he pasado la mayor parte de mis vacaciones. Sin lugar a dudas nuestra estancia en As Camelias fue simplemente perfecta y muy difícil de superar.
LOCALIZACIÓN, LLEGADA Y PRESENTACIÓN
As Camelias se encuentra algo escondido por lo que es importante llevar algunas nociones del camino antes de emprenderlo. Afortunadamente en su página web hay extensa información sobre este aspecto. Nada más llegar nos dio la sensación de que nos estaban esperando con los brazos abiertos. Aparcamos en el aparcamiento que nos habían reservado y los dueños se nos presentaron muy amablemente. Enseguida nos enseñaron el sitio en el que íbamos a habitar durante unos días y las zonas comunes, dejándonos muy claro que aquello era nuestra casa.
LA CASA
Nuestro apartamento ,pensado para una pareja aunque también dispone de sofá cama para que lo habiten hasta cuatro personas, estaba muy completo y tenía unas dimensiones bastante aceptables.
Para acceder a él hay que subir por unas escaleras de piedra (recomiendo ver las fotos que he colgado) y, tras la puerta principal se hallaba el salón cocina. El salón es sencillo pero cómodo: Un sofá cama, una mesa de madera con cuatro sillas, una mesita baja y un mueble lleno de documentación, mapas e información turística para los visitantes sobre el que estaba la televisión.
Justo enfrente se encuentra la cocina, nueva, con todos los electrodomésticos que tenemos en casa y completísima en cuanto a menaje, cubiertos, cazuelas y utensilios varios. Además en uno de los armarios están todos los productos de limpieza necesarios, bolsas de basura etc.
Tras un pequeño distribuidor decorado con un enorme espejo de cuerpo entero se encuentra el acceso al baño y a la habitación. El baño es sencillo, con un lavabo de obra en el que hay un mueble insertado dónde encontramos un gran número de toallas de todos los tamaños y bastantes rollos de papel higiénico. Lo mejor es la bañera, enorme y ergonómica, estupenda para darse bañitos relajantes. Además en el baño había dos botellas enteras de champú y otras dos de gel de baño, todas de tamaño familiar.
La habitación es completamente de madera. Una cama de matrimonio, dos mesillas, un aparador bastante grande con un espejo, un armario y un sillón son los muebles que la conforman. De estilo tradicional pero muy agradable, espaciosa y cómoda.
ZONAS COMUNES
La casa está compuesta por dos edificios en torno a los cuales hay una gran cantidad de vegetación. Todo es muy verde y está muy florido. Hay muchísimas macetas con flores por todas partes pero también muchísimos árboles y, especialmente, camelias.
Hay una zona de merendero con una mesa con bancos bastante grande. Justo enfrente hay una fuente en la que corre el agua proveniente del pozo y está llena de peces. Al lado hay construida una barbacoa estupendísima en la que se cocina de maravilla y que dispone de todo el material necesario para hacer la comida o la cena Madera, pastillas para encender, rejillas y utensilios varios. Nosotros hicimos bastantes, con la ayuda de Ventura que es un experto en encenderlas y hacer unas ascuas que duran horas.
La zona del jardín es, para mí, uno de los mejores tesoros de la casa. Los propietarios tuvieron una muy buena idea cuando decidieron dividirlo en dos zonas (una por cada casita). Ambas zonas son frondosas, con árboles, plantas y un césped cuidado. Cada jardín tiene una mesa con sillas y tumbonas propias. Era un auténtico placer tumbarse a leer allí, todo tan verde, tan silencioso Una auténtica maravilla. Por la noche es toda una experiencia tumbarse en las tumbonas y ver la luna y las estrellas entre las copas de los árboles Magnífico.
Por supuesto hay otros rinconcitos con mucho encanto, como el hórreo o el caminito de piedra que va por detrás del jardín. Además, tienen distintas sillas con mesas distribuidas por el patio para sentarse a tomar algo o, como hacíamos nosotros, a desayunar con total tranquilidad.
LOS PROPIETARIOS
Ventura y Maruja, los propietarios de la casa, son simplemente encantadores, detallistas, cariñosos, generosos y bellísimas personas. Hicieron que nuestra estancia fuese muy tranquila que, al fin y al cabo, era a lo que íbamos allí. Transmiten familiaridad y cariño y, aunque especialmente a Ventura le gusta hablar con los visitantes, no agobian, dejan espacio y total libertad en toda la casa. La verdad es que no tengo palabras para expresar mi agradecimiento hacia ellos. Os contaré a continuación algunos detalles pero quizá sean lo de menos y además, para no extenderme demasiado, no contaré todos.
El primer detalle que tuvieron es el siguiente. Nosotros llegamos a la casa en domingo y, como estaba todo cerrado, nos regalaron una caja de leche y un paquete de café para desayunar. Ya teníamos azúcar y pan que si no estoy convencida de que también nos lo hubiesen dado. Pero anterior a todo esto un detalle nos dejó impresionados Nada más llegar nos dieron como 2 kilos de tomates de su huerta, 3 pepinos también de su huerta y más de una docena de huevos de sus propias gallinas. Evidentemente nosotros alucinamos cuando el hombre llamó a nuestra puerta y nos dio todo eso. Un par de días después nos subió también un plato a rebosar de pimientos de padrón de su cosecha.
Otro detalle que me dejó con la boca abierta es el relativo al tema del lavado de la ropa. El primer día nos dijeron que cuando tuviésemos ropa sucia para poner una lavadora que dejáramos la ropa en un cesto fuera y que ellos se encargaban de lavarla. A los tres o cuatro días dejamos la ropa por la mañana en el cesto, a primera hora de la tarde ya estaba tendida y por la noche subió Maruja y nos trajo la ropa planchadísima a la perfección en una bandeja. Aluciné con la rapidez pero más con el detalle: Entre la ropa para lavar había unos pantalones míos a los que se les había caído el botón y, de hecho, lo perdí. Cuál fue mi sorpresa al ver un botón cosido que pega a la perfección con el pantalón Es que aluciné en colores Vaya detallazo!!
En fin, que tampoco quiero aburrir con detalles Prefiero que viváis la experiencia en carne propia.
EL PRECIO
El precio varía por temporadas. Nosotros, como fuimos en media, nos costó 55 € el día Así que bastante asequible.
RECOMENDACIÓN
Cómo no, la recomiendo muchísimo. Eso sí, es importantísimo reservar con varios meses de adelanto. Habitualmente la gente repite y reserva de un año para otro. Yo reservé con dos meses y aún así tuve suerte porque se había caído la pareja que había reservado esa semana En fin, que no me extraña que lo tengan todo completo, la casa está genial Ellos son excepcionales.
¡Un saludo!
Lidia
As Camelias10
Valoración
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Habitación
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Tamaño
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Limpieza
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Mobiliario
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Estado de la habitación
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Diseño
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Instalaciones
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Apariencia/Arquitectura
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Condiciones generales
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Ubicación y zona
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Alrededores
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Conexiones de transportes
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Ambiente de noche
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Lugar tranquilo