Opinión detallada de juez
Este verano estuvimos un fin de semana en Burgohondo, municipio de la provincia de Ávila.
Una de las mañanas nos fuimos caminando hasta el río. A la vuelta se nos echó la hora de comer encima. No teníamos ni idea a donde ir, apenas conocíamos el pueblo, pero el restaurante Islemm apareció como por arte de magia. Según entrábamos en el casco urbano, lo vimos de frente. Al principio pensé que era algún restaurante árabe (por el nombre), luego vimos que era totalmente español.
Nos llamó la atención la variedad de carteles al pie del local. Entre ellos, una pizarra que anunciaba un menú anticrisis bastante asequible. Así que decidimos entrar y echar un vistazo.
El local disponía de dos zonas diferenciadas, a mano derecha se encontraba la barra y al lado izquierdo el salón/comedor. La primera impresión fue de un lugar sencillo, sin lujos pero muy cómodo.
Las consumiciones venían acompañadas con una tapita, así que tomamos un refresco, y seguidamente le pedimos mesa al camarero. El señor muy amablemente nos la dio de inmediato y nos tomó nota. La verdad es que el comedor se empezó a llenar de momento, si nos descuidamos un poco nos hubiera tocado esperar.
Recuerdo que el menú anticrisis contaba con 3 primeros, 3 segundos y el postre, la bebida creo recordar que iba a parte, pero aún así salía por un precio muy módico. También tenían platos combinados, hamburguesas, perritos, sándwiches, etc.
Nosotros nos pedimos de primero paella y de segundo pollo al ajillo, para terminar, tarta de la casa. Todos los platos estaban muy buenos. Quedamos muy contentos por parte del personal que nos atendió.
Otro de los detalles que me llamó la atención fue el baño. Le vi muy innovador. Estaba decorado con colores muy llamativos. El lavabo era algo reducido, como de aluminio pero muy vistoso.
El restaurante disponía de una terraza exterior cubierta con una carpa. Me pareció una idea genial lo de la carpa. Burgonho al ser un pueblo cercano a la sierra y aunque fuese verano por las noches refresca y estar recogido en esta carpa parece que no, pero se agradece a la hora de tomar o picar algo. De echo, tan satisfechos quedamos con la comida que por la noche decidimos cenar en la terraza.
Resumiendo, un sitio recomendable, sin lujos, un local corriente pero acogedor y sobre todo barato, más aún en tiempos de crisis.
Islemm7