Opinión detallada de silper
¡Qué lugar más bonito! Y cuánto cuesta decidir que playa se visita cuando desde la lejanía todas son preciosas, la de Mónsul quizá es la que menos destaca desde lejos pero la que tiene el aparcamiento más cercano y a esa fuimos.
Accedimos por el pueblo de San José, ya que nos habían dicho que tenía las playas más bonitas, y tras dar un par de vueltas tontas por el pueblo y preguntar a los lugareños encontramos el camino hacia las playas, al principio muy bien para ir con coche pero más adelante la pista tiene piedras bastante grandes y desniveles a causa del agua de lluvia por lo que aunque se puede llegar con coche lo ideal es todoterreno.
Se aparca en una zona ancha al final del camino de tierra pisada, a unos 50 metros del mar, tiene barrera pero en septiembre estaba subida y no había ningún tipo de control de acceso en toda la zona, aunque en épocas del año es de acceso restringido al estar situada dentro del parque natural de cabo de Gata.
No es muy amplia, unos 300 metros, la arena es muy fina, la pendiente suave y el agua limpísima, pero las olas son bastante fuertes.
También tiene una zona de dunas, con la arena más fina pero dado el aire que hacía ese día no nos atrevimos a subir.
No cuenta con ningún servicio turístico, como alquiler de hamacas o sombrillas, ni tiene kiosco, ni papeleras, ni señalización, ni nada que no sea natural, ni lo necesita, es preciosa así.
Lo que más destaca es la impresionante piedra denominada La Peineta, de origen volcánico horadada por el mar por debajo lo que hace que tenga forma de concha y con suerte puedes disfrutar de su sombra y tener los pies en el mar.
Los habituales del lugar se instalan con sillas, hamacas, sombrillas y hasta tiendas de campaña y algunos parecía que habían dormido o pensaban dormir allí.
Las vistas son preciosas ya que no se ve ninguna población sólo grandes acantilados y al fondo el faro del Cabo de Gata.
Monsúl10