Opinión detallada de javierdd
javierdd
Salamanca, España98%
Me gusta mucho el senderismo y una de las rutas más interesantes que he realizado en mi vida es la del Cares, localizada en el límite entre la provincia de León y Asturias.
¿CUÁL ES MI CONCEPTO DE RUTA DEL CARES Y QUÉ PROBLEMAS SE PUEDEN DERIVAR DE ELLO?
En esta ruta hay tres localidades fundamentales: Posada de Valdeón, Caín y Poncebos. Dependiendo de dónde busquemos la información habrá sitios en los que nos indiquen que la ruta comienza en Caín (12 kilómetros), mientras que otras fuentes nos dirán que comienza en Posada de Valdeón (22 kilómetros).
Yo realicé este segundo recorrido y por lo tanto va a ser de lo que voy a hablar en la opinión.
Lógicamente no es lo mismo andar una distancia de 12 kilómetros que de 22, por lo que se nos presentan dos problemas:
-En primer lugar está la dificultad y la pregunta de si merece la pena recorrer todos esos kilómetros. En mi opinión, el tramo Posada de Valdeón-Caín es mucho más fácil que Caín-Poncebos y, a pesar de que no es tan bonito que como éste último, tiene cosas muy interesantes que luego comentaré y que nadie debería perderse, por lo que RECOMIENDO realizar la ruta entera.
-El segundo problema está en el medio de transporte que nos llevará hasta el inicio de la ruta. Yo fui en una excursión del instituto en la que contábamos con un autobús a nuestra disposición que nos dejó en Posada de Valdeón a las 8 de la mañana y nos recogió en Poncebos a las 7 de la tarde. Supongo que la mayoría de vosotros escogeríais vuestro vehículo particular y es entonces cuando se plantea la disyuntiva: en la ruta de 12 kilómetros se puede hacer la ida y la vuelta (24 en total) para llegar al sitio en el que hemos dejado el coche, pero claro, si queremos empezar en Posada de Valdeón sería una locura caminar 44 kilómetros en un sólo día. ¿Cuál es la solución? Ese primer tramo de Posada de Valdeón-Caín se puede realizar en coche. Por supuesto no tiene el mismo encanto que hacerlo andando pero bueno, es mejor que la larga caminata.
Así, como conclusión yo recomiendo realizar la ruta larga andando, siempre y cuando alguien nos lleve y nos recoja. Si esto no es posible habrá que conformarse con hacer el bello tramo Caín-Poncebos dos veces y la primera parte, para los que quieran, en coche.
En el caso de que exista la posibilidad de llevar dos vehículos, una buena solución es llevar los coches hasta el final de la ruta, uno se queda aparcado y el otro regresa al punto de partida para realizar toda la ruta andando y para que al llegar tengamos el coche a nuestra disposición. Eso sí, hay que ir con muchísimo tiempo porque como diré a continuación, el tramo Caín-Poncebos es cortito a través de las montañas por las que discurre la ruta pero muy largo por carretera.
UN POQUITO DE HISTORIA
La extraordinaria belleza de esta ruta se la debemos al río Cares, que a lo largo de los milenios ha ido excavando las rocas hasta formar el profundo valle por el que discurre la ruta. La combinación de agua y roca caliza ha dado lugar a esta maravilla. La senda que recorremos actualmente se realizó durante los primeros años el siglo pasado para facilitar la comunicación entre Caín y Poncebos, separados por más de 100 kilómetros en carretera y también para aprovechar la energía hidoreléctrica de la central de Camarmeña.
Desde entonces se ha ido popularizando hasta convertirse en una de las rutas más transitadas y famosas de España.
CÓMO LLEGAR AL INICIO DE LA RUTA
Antes de empezar tengo que decir que no hay un punto establecido para comenzar la Ruta del Cares sino que cada persona elije el que prefiere. Yo inicié la ruta, como ya he dicho, en Posada de Valdeón. ¿Qué ventaja tiene esto? Pues que el desnivel entre esta localidad y Poncebos es de más de 700 metros, por lo que haremos gran parte del camino cómodamente cuesta abajo. Si empezamos en Poncebos el esfuerzo a realizar será muchísimo mayor.
-Si empezamos en POSADA DE VALDEÓN (provincia de León): La vía más rápida es a través de la A-8, concretamente en Llovio, donde nos meteremos en la N-634 hasta la localidad de Arriondas. Una vez allí cogemos las N-625 para llegar a Cangas de Onís. Desde ese pueblo nos dirigiremos hacia el Puerto del Pontón por la C-637, que nos conducirá hasta Posada de Valdeón.
Si se viene desde la provincia de León hay un camino que sale de Riaño y que por las carreteras N-625 y LE-244/CV80-11 nos llevará a Posada de Valdeón. Tiene muchísimas curvas y es una carretera muy estrecha.
-Si empezamos en CAÍN (provincia de León) realizaremos exactamente la misma ruta que para llegar a Posada de Valdeón y una vez allí continuaremos por la LE-244/Cv80-11 hasta Caín.
-Si empezamos en PONCEBOS (Asturias): En la A-8 nos desviamos hacia Potes. Desde allí hay que llegar a Panes, después a Arenas de Cabrales y por último a Poncebos.
CUÁNDO IR
Las condiciones climáticas en la zona son muy duras en el largo invierno, por lo que yo recomiendo realizar la ruta entre abril y octubre, época del año en la que los días son más largos, algo fundamental si queremos hacer la ruta larga.
El calor es difícil que represente un impedimento para caminar en esta zona de España.
Como acabo de decir es una ruta muy transitada, por lo que los fines de semana y los meses de verano suele estar abarrotada de gente. Es algo a tener en cuenta a la hora de encontrar aparcamiento y también para caminar porque no se disfruta igual habiendo mucha o poca gente a nuestro alrededor. Debido a esto también es importante madrugar para encontrar aparcamiento.
De esta forma, un día laborable de primavera o principios del otoño representa el mejor momento para ir. Es lo que hice yo, un viernes de comienzos de abril en el que a pesar de haber un poco de niebla a primera hora rápidamente salió el sol y gozamos de una jornada radiante.
DIFICULTAD
Este es un tema muy subjetivo y lo que a unos les supone un gran esfuerzo para otros es poco más que un paseo.
Yo creo que esta ruta es fácil por varios motivos:
-Es llana: Exceptuando el tramo que está inmediatamente antes de Poncebos la senda es prácticamente llana, sin existir fuertes repechos o pendientes pronunciadas.
-Es ancha: Esta anchura varía mucho entre unas zonas y otras, siendo los más estrechos algunos tramos que se encuentran a continuación de Caín; a pesar de eso pueden ir dos o tres personas juntas. Eso sí, fuera del camino el desfiladero que se abre ante nuestros ojos es más que impresionante
-Es muy bonita: Si de verdad os gusta la naturaleza ni os enteraréis de los kilómetros porque siempre hay algo que mantiene fija la mirada.
Así, no hace falta tener una forma física extraordinaria para realizarla, importan más las ganas de descubrir cosas nuevas.
CONSEJOS
Por lo que hace referencia a los consejos, hay que aplicar lo que haríamos en cualquier ruta:
-'''Calzado cómodo y nunca nuevo''' ya que son bastantes kilómetros y nuestros pies pueden resentirse antes de tiempo.
-'''Llevar lo imprescindible''': comida, bebida, un chubasquero si amenaza lluvia, un par de calcetines de respuesto, cámara de fotos y los objetos personales imprescindibles. Yo nunca me olvido de los prismáticos cuando voy de viaje y la verdad que aquí resultan muy útiles.
-Usar un bastón para andar es algo personal. Yo siempre lo llevo y me suele venir bien. Realmente en esta ruta yo creo que resulta necesario en los últimos kilómetros, que son los más duros y en los que hay subidas y bajadas.
-Ser respetuoso con la naturaleza, tanto con las plantas como con los animales.
DURACIÓN
Otro tema en el que hay diversidad de opiniones. 22 kilómetros se pueden realizar en 6 horas perfectamente pero en mi opinión eso no es hacer una ruta porque sin parar no disfrutaremos del entorno.
Yo tardé 10 horas, caminando tranquilamente, haciendo muchas fotos y parando cada poco tiempo a contemplar esos paisajes de ensueño. A eso hay que unirle una comida tranquila y una breve partidilla de mus en la sobremesa. Hay gente que se toma demasiado en serio estas actividades e intenta siempre recorrer la mayor distancia en el menor tiempo. Eso en mi opinión es absurdo, así que si vais y no tenéis prisa por visitar otros enclaves asturianos o leoneses tomáoslo con calma.
ALOJAMIENTO Y COMIDA
Los pueblos que se encuentran a lo largo de la Ruta del Cares disponen de establecimientos para pernoctar y comer.
Yo no recomiendo hacer ninguna de las dos cosas:
-Por una parte está dormir: la Ruta está muy bien pero un día es más que suficiente para disfrutar de ella. No tiene sentido alojarse en alguno de los hostales o pensiones de la zona porque no hay ningún atractivo más. Es mejor realizar una excursión de un día desde Oviedo, Gijón u otros lugares.
-Por lo que hace referencia a comer yo soy muy partidario de tomarme mi bocadillo en plena naturaleza acompañado de una cervecita, un nestea o lo que se tercie. Como Caín es el punto que queda en la mitad de la ruta una opción sería ir a alguno de sus restaurantes pero creo que así se pierde el encanto "natural" de la jornada , con todos mis respetos para los hosteleros. No cuesta nada prepararse un bocata y sentarse a tomarlo en cualquier roca mientras se disfruta del paisaje. Hay que advertir que a lo largo de la ruta no encontraremos agua potable, algo a tener muy en cuenta, sobre todo el verano.
MI EXPERIENCIA EN LA RUTA DEL CARES, LUGARES QUE NO HAY QUE PERDERSE Y MI OPINIÓN
Voy a ir comentando el itinerario a seguir así como los puntos más significativos del recorrido. Antes de empezar hay que decir que, como no podía ser menos en una ruta tan transitada, la señalización de la misma es excelente, por lo que no hay peligro ninguno de perderse.
Posada de Valdeón-Caín
El tramo Posada de Valdéon-Caín ya he comentado que es una carretera paralela al río Cares por la que apenas transitan vehículos. Al principio es muy ancha pero según nos aproximamos a Caín se va estrechando.
Saldremos de Posada de Valdeón por la parte baja del pueblo, cruzando un puente.
En el inicio de este tramo la vegetación es más escasa y eso nos permite contemplar las elevadas cumbres que conforman parte de Los Picos de Europa, que en la época en la que yo fui ofrecían una bella estampa al mezclarse la nieve de las partes más altas con la niebla que empezaba a retirarse.
Más adelante tenemos el MIRADOR DEL TOMBO, que nos ofrece unas vistas increibles del valle. Es un lugar muy apropiado para las fotos debido a la existencia de una simpática escultura de un ciervo.
A continuación nos vamos adentrando poco a poco en el bosque para encontarnos con una de las construcciones más interesantes de la ruta, el famoso CHORCO DE LOS LOBOS (ver la décima y última de las fotos que os pongo). Se trata de una empalizada de madera enclavada en una pendiente que antiguamente se usaba para acorralar y matar a los numerosos lobos que poblaban estas tierras y que causaban grandes daños a los pastores y sus rebaños. Hay carteles informativos que nos cuentan la historia y funcionamiento del Chorco de los Lobos, algo que siempre es de agradecer. Cerca de este lugar está la ERMITA DE LA CORONA, aunque hay que desviarse de la ruta para llegar hasta ella.
Ya llegando a Caín y de nuevo fuera del bosque tenemos otro elemento de gran belleza, son las conocidas como HOCES DE CAÍN, en las cuales el río va mucho más encajonado que antes, dejando a sus lados unos impresionantes desfiladeros, altísimos y con rocas que adquieren las formas más extravagantes que nos podamos imaginar. El inconveniente de esta parte es que la carretera se estrecha muchísimo y por lo tanto si vais en coche el conductor no disfrutará absolutamente nada del paisaje porque hay que ir muy pendiente del vehículo y no existen lugares donde parar. Si se encuentran de frente dos coches hay que ser muy hábil al volante para no sufrir percances.
Poco después llegaremos a Caín.
Caín-Poncebos
El tramo Caín-Poncebos ya no es una carretera asfaltada sino que trascurre por una senda sinuosa y estrecha en algunas zonas. Ese carácter sinuoso hace que constantemente estemos viendo el camino que vamos a recorrer unos metros o kilómetros más adelante, lo que llevará a preguntarnos en muchas ocasiones ¿cómo es posible que yo vaya a pasar por allí dentro de un ratito con lo estrecha y cercana al precipicio que es la senda?
Aquí vamos a ir mucho más cerca del río que antes y a pesar de que la mano del hombre es más manifiesta en este tramo, su belleza es incomparable.
Los primeros kilómetros discurren a través de túneles de piedra con vetanales excavados en la misma y puentes metálicos, desde los que es posible observar mejor que desde otro sitio cualquiera la acción del agua sobre la roca. En este área se encuentra la presa.
A continuación, ya en Asturias, llegaremos a las inmediaciones de la Garganta La Divina, en la que de nuevo nos encontraremos con todo tipo de formas talladas en las piedras, acompañadas por el ruido del río si éste lleva mucha agua. Sorprende lo pequeño que uno llega a sentirse allí abajo con todas esas cumbres de 2.000 metros o más rodeándonos, como es el caso de Torre Cerredo, la mayor elevación de la Cordillera Cantábrica. En esta zona el sendero es estrecho pero pueden caminar dos personas juntas todo el rato; eso sí, el que vaya por la parte de fuera es preferible que no padezca de problemas de vértigo porque se abre un desfiladero del que pocos acantilados pueden presumir. No hay elementos de protección como barandillas, cosa que por un lado se echa en falta pero que por otra se agradece ya que si no el paisaje estaría demasiado manipulado por el hombre. Caminando con cuidado no hay riesgo ninguno de caerse.
Hay en este tramo muchos sitios para detenerse y descansar, con pequeñas piedras para sentarnos.
En muchas ocasiones veremos un canal de agua construido por los que hicieron la presa. Recordad que no lleva agua potable a pesar de que se parece muy cristalina.
La última parte es la más dura de todas, ya que consiste en una corta subida pronunciada seguida de una amplia bajada bastante empinada. Aquí el terreno liso de toda la ruta se sustituye por un firme muy inestable formado por rocas sueltas en las que es difícil andar, de ahí lo que comentaba antes: se agradece llevar un bastón. El paisaje sigue siendo bonito pero hay que prestar más atención a no caerse que a las montañas que asoman como por ejemplo, el famoso Naranjo de Bulnes. A mí estos últimos kilómetros se me hicieron un poco duros porque coinciden con el mayor grado de cansancio pero bueno, merece la pena porque compensa y mucho todo lo anterior.
He hablado mucho de rocas y plantas pero no he mencionado a los animales, pues bien, en esta parte final aparecen unas criaturas que en mi opinión resultan un poco molestas: las cabras montesas. Son bastante entrometidas y se acercan demasiado a la gente. En otras circunstancias no incordiarían tanto pero dada la dificultad del terreno no es agradable que uno de estos animales vaya acompañándote según bajas. Os he puesto una foto de estas cabras para que las veáis.
Abajo está Poncebos, punto y final de la Ruta del Cares. Allí hay numerosos establecimientos en los que podemos reponer fuerzas.
Hay gente que dice que no merece la pena hacer tantos kilómetros para ver siempre un paisaje parecido: rocas excavadas por la acción del agua. Yo no lo veo así, cada rincón de esta bella ruta tiene su propia personalidad y todo merece ser contemplado.
CONCLUSIÓN
Los Picos de Europa guardan entre sus montañas muchos tesoros y sin duda la Ruta del Cares es uno de ellos. Nos ofrece unos paisajes increibles que muchas veces vamos a buscar fuera de España cuando resulta que los tenemos ahí al lado, entre León y Asturias. Dada su escasa dificultad recomiendo esta ruta a todo el mundo con ganas de disfrutar de un día en la naturaleza.
Ruta del Cares10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Exigencia
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Condiciones