Opinión detallada de mariabe
mariabe
Pamplona, España97%
Recuerdo un día pasando por la avenida, noto que algo falta...algo había cambiado pero no sabía el qué. Y de pronto caigo en la cuenta,-¡los Cuarteles de Varela habían desaparecido!.
Pues sí, los Cuarteles en un plis plas los habían echado abajo y durante mucho tiempo se quedó aquello como una enorme explanada desolada en donde la nada se hacía fuerte por momentos, en plena arteria principal de la ciudad que la cruza entera.
Pero lo peor, es que otro día paso y me vuelve a ocurrir lo mismo, pero esta vez a la inversa....algo había cambiado de nuevo, no obstante esta vez sí que fui mas rapidilla para darme cuenta del plan. Allí mismito había un parque pero no un parque cualquiera lleno de árboles, césped o bancos para disfrutar del paisaje, no eso no...era un parque arqueológico!!.
Ahí había que entrar, eso estaba claro.
Se encuentra completamente acotado y dividido en dos: a la derecha hay un parque infantil. El típico parque con columpios, toboganes y arena, pintado de vistosos colores que si no les llama la atención a los niños, estoy segura de que les llama a los padres por la cantidad de gente que había en él. A la izquierda, el jardín con el parque arqueológico y dividiendo ambas zonas, una enorme calle que también era de nueva proyección.
Pues entro y no puedo más que maravillarme. Primero porque el acceso es libre, lo cual no suele ser muy frecuente en este tipo de exposiciones, y segundo porque no me podía aún creer que verdaderos vestigios romanos y fenicios que no fueran reproducciones se les hubiera ocurrido exponerlos para ser visitados por todo aquel que tuviera curiosidad en un enorme jardín que se supone que tiene más de 1000 especies distintas, aunque yo no vi tantas, así que...no sé donde se esconderían.
Cuenta con un horario preestablecido que puede ser consultado en la entrada, ya que todo el recinto se encuentra acotado con objeto de que los vándalos no entren por las noches a destrozarlo todo.
Nada más traspasar la entrada, consulté un enorme panel en donde explican cada rincón, y cuál es la ruta que hay que seguir recomendada para visitarlo todo, porque ahí no hay guías ni nada que se le parezca, simplemente una especie de senderos a través del jardín y por donde te vas encontrando cada cosa distribuida en zonas, desde estelas funerarias romanas de los siglos I y II D.C. hasta un sarcófago antropomorfo fenicio del siglo V A.D. hallado en 1980 en la calle parlamento tras derruir un edificio e iniciar la cimentación de otro.
Toda Cádiz está igual. Basta que tiren un edificio para que aparezcan restos y más restos, y si no son fenicios son romanos, con lo cual ya no se sabe qué hacer con tantos... y dado que la gente no va al museo a visitarlos, el museo los acerca a la gente con muy buen criterio, en un estado de conservación óptimo y al aire libre.
¿Lo que le sobra? Pues una enorme fuente que existe en la entrada que desentona por completo y no sé quien tuvo la feliz idea de poner ahí, porque es realmente fea y se asemeja más a una piscina olímpica que a una fuente.
Sin duda es un lugar que merece la pena y para llegar no tiene pérdida pues justo en la entrada hay una parada de autobús, aunque lo más recomendable es acercarse dando un paseo por la avenida.
Parque Varela10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Arquitectura
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Diversidad de plantas
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Grado de descanso