Opinión detallada de vasfra
El teleférico se encuentra situado al final de la carretera que une Potes con Fuente Dé, en una estrecha y serpenteante carretera y que en el tramo final solo usan quienes se dirigen al Parador o al Teleférico de Fuente Dé.
Desde el mismo Parador se puede llegar andando, pues está prácticamente al lado, pero para los que no se alojan en el Parador existe un aparcamiento cercano, por lo que no se tienen problemas a la hora de dejar el coche.
Una vez comprado el ticket, toca esperar a que llegue el turno de subir. Las veces que yo he estado me ha tocado esperar un poco para montar en la cabina (aunque no más de cinco minutos), pero me imagino que esto dependerá mucho de la época del año en que se vaya, del tipo de día que haga o incluso de la hora.
La cabina del teleférico tiene todo el perímetro acristalado y si tienes suerte y entras de los primeros puedes tener unas vistas muy bonitas del valle y de la montaña a la que sube el teleférico, sobre todo de la pared casi vertical que se asciende y a la que te aproximas de manera que parece que no vas a subir y te vas contra la pared mientras te vas cruzando con las cabinas que bajan desde la cima, pero si te toca en el centro solo puedes intentar asomarte algo a una ventana para poder ver esas maravillosas vistas.
Lo recomendable es subir en un día que esté claro y no haya muchas nubes ni por supuesto niebla. Yo he subido un par de veces, la primera hace ya bastantes años y de la que lo poco que recuerdo eran las vistas que había desde un mirador, el impresionante viento que hacía y el precioso contraste que se creaba entre el azul del cielo, el color de la montaña y las zonas en donde, a pesar del avanzado deshielo, todavía quedaban superficies de nieve acumulada de gran espesor y que creaban todos ellos una imagen y un recuerdo imborrable.
La segunda vez (también hace unos años), en otro viaje en que solo hizo mal tiempo, subí un día en el que toda la parte alta de la montaña estaba cubierta por una densa niebla, por lo que no pude rememorar los magníficos recuerdos que tenía del primer viaje, y poco después de llegar arriba, me volví otra vez para abajo bastante decepcionado.
Una de las cosas que no hay que perderse arriba es la visión que, desde una de las plataformas de la "estación de llegada" del teleférico, se tiene de los metros y metros de caída libre que hay desde allí arriba y que realmente impresionan. Pero sobre todo, tampoco dejar de dar un paseo por los senderos que hay y en los que se puede respirar auténtico aire puro mientras nos ensimismamos con las maravillas que en ciertos lugares nos ha regalado la naturaleza.
Teleférico de Fuente Dé10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver