Opinión detallada de eclipseVLC84
Al llegar no había nadie en recepción, había dos sobres en aleman que contenían las llaves para otros inquilinos, al final nos encontramos al dueño en la piscina tomando el sol, el cuál no sabía ni de nuestra llegada. Nos dió ya muy mala impresión y poca seriedad del sitio que se confirmaron cuando entramos al edificio, aquello parecía del tiempo de matusalem, el ascensor era una pieza arqueológica... nos temiamos lo peor, hasta que abrimos la vieja puerta de madera...
Las fotos nada tienen que ver con lo que nos encontramos allí,un apartamento viejísimo que se caía a trozos, era como viajar 30 años atrás en el tiempo, fué una decepción y me sentí estafado, pensamos en irnos pero no sabíamos donde, era ya demasiado tarde y tuvimos que aguantar la estancia lo mejor que pudimos.
El salón-cocina un panorama, un sofá cama viejo y sucio era el único mobiliario, no había ni televisión!, el aire acondicionado era la venta abierta.
La cocina era un show, solo había 1 cacerola y una sarten, no había utensilios y todo sucio, se notaba que los platos y utensilios tenían mas de 20 años. Era imposible cocinar ahí, ni fregar los platos, no había ni una bayeta, tuvimos que comprar todo.
El dormitorio peor aún, no había ni un armario, tuvimos que tener la ropa en la maleta,
La cama de matrimonio eran dos camas simples juntas y ni siqueira se habian molestado en mover los cabecerlos de las camas.
Los colchones de muelles debían tener 30 años, parecía que los hubiesen cogido de un vertedero, acabamos con la espalda destrozada y no pudimos dormir bien ni una noche, nos levantábamos en mitad de la noche con el brazo dormido... encima entra muchísima luz por la mañana y solo hay una cortina translúcida para tapar la puerta del balcón, la cual era de madera viejísima y tenía un cristal resquebrajado.
La piscina era digna de un museo arqueológico.
No limpiaron durante la semana, tan solo nos cambiaron toallas e hicieron la cama 1 vez, ni siquiera hay una fregona o cepillo para que puedas limpiar tu.
Una noche llegamos y nos encontramos la cama llena de hormigas, el suelo, todo... cogimos el teléfono de emergencias que dejan en recepción y llamamos para que nos cambiasen de apartamento. Al rato llegó el chico con un bote de insecticida, al cual se le veía cabreado por la molestia y mientras echaba el insecticida por el suelo nos dijo que eso no pasaba con los extrangeros que era porque somos españoles, que los extrangeros no se quejan y se compran su propio insecticida... y que los mosquitos vuelan y las hormigas caminan y que no era su problema... le dije que me cambiase de apartamento y me dijo que no. Luego nos subío un juego de sábanas limpio y en vez de cambiarnoslas me las dió y se fué.
Ha sido una estancia horrible y para olvidar, no volveríamos ni por dinero.
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