virginiagm
cartagena, España99%
Hace unos días, antes de empezar mis vacaciones de verano oficiales, Paco y yo pasamos una tarde-noche en el hotel NH de Cartagena. Las razones que nos llevaron a pasar la noche en un hotel de la misma ciudad donde vivimos habitualmente son oscuras e interesantes, pero no vienen al caso y alargarían demasiado esta opinión. El caso es que a las siete de la tarde, después de haber dejado a las perritas paseadas, entrábamos por la puerta de la recepción.
LA LLEGADA
La puerta de entrada al hotel es giratoria, muy moderna toda ella. Yo entré rápido, huyendo grácilmente de la hoja que me perseguía y, cuando estaba dentro saludando a la recepcionista, se escuchó un sonoro "clonk" de Paco chocándose con la puerta, seguido de un "ay". Bueno, churri, un coscorrón lo tiene cualquiera...
Confirmamos la reserva hecha esa misma mañana y nos dieron nuestra habitación. La 414. Allá que nos dirigimos.
EL EDIFICIO
Según Paco, el hotel tiene unos 3 ó 4 años de antigüedad; casi los mismos que mi yo cartagenero. Es un edificio antiguo rehabilitado en su totalidad, del que conserva únicamente la fachada.
SITUACIÓN
Está situado en la Plaza de los Héroes de Cavite, entre el ayuntamiento antiguo y el edificio Aduana, dos edificios modernistas de principios del siglo XX. Esto último, tengo que confesarlo, me lo ha chivado Paco, que es muy listo y sabe mucho de estas cosas. El edificio Aduana, para quien no lo sepa, es muy conocido en Cartagena porque es donde uno va a pagar la declaración de la renta... :-(
Toda esta zona es lo primero que te encuentras al entrar a la ciudad desde el Puerto de Cartagena, por eso la tienen supercuidada con flores y hierba fresca y recortada, fachadas blancas relucientes de mar... todo para engatusar a los turistas que hacen escala en los cruceros. No hay que adentrarse demasiado para empezar a darse cuenta de cómo es la ciudad por dentro, pero eso es otra historia.
El caso es que es de las zonas más bonitas de la ciudad para disfrute de todos (menos para los perros que no pueden pisar la hierba y menos para las palomas a las que, según ordenanzas municipales, no se les puede echar miguitas de pan porque luego se hacen caquita en las cabezas de los turistas y no queda fino). Es la entrada también de la zona comercial del centro de Cartagena con muchas tiendas de ropa y restauración. Vamos, que el hotel cuenta con todas las ventajas del centro y con la cercanía al puerto para dar un paseo nocturno antes de dormir.
Lo que no sospechábamos nosotros es que nos iban a dar una de las habitaciones con mejores vistas :-OO Adjunto fotos para que os hagáis una idea.
Al ser una cuarta planta, la cúpula del ayuntamiento quedaba tan cerca que parecía que podías tocarla con la mano, o que la alcaldesa (del PP ggrrgrggrgr) iba a asomar un ojo mientras echabas un kiki guarro y tú la podrías hacer una pedorreta y algún otro gesto obsceno aprovechando la ocasión jejeje
LA HABITACIÓN
La habitación nos sorprendió mucho por lo cómoda y amplia que resultó, aparte de por las vistas.
El suelo era de parquet con dos grandes alfombras a ambos lados de la cama, mesillas de noche, una cama grande y firme y un variado surtido de lámparas para dotar a la habitación de todos los grados posibles de luminosidad. Había además una televisión pequeña, una mesita para escribir con muchos papeles con información del hotel, un armario gigante para toda tu ropa, un espejo de cuerpo entero y por supuesto aire acondicionado. No le faltaba de nada para la noche que nos esperaba...
DETALLES QUE ME FLIPARON
Encima del minibar, había colocado un hervidor de agua junto con una selección de cafés, infusiones y azúcares, así como dos tacitas. Esto gratis. Yo, como soy muy cafetera, pedí en la recepción más sobres de café "de los gratis" y enseguida nos los subieron a la habitación.
Un paquetito de caramelos Smint de frutos silvestres sobre una de las mesillas. Será por eso del buen aliento ains, si es que la gente va a lo que va....
Carta de almohadas. Para la gente quisquillosa para el dormir, como yo, tienen un menú de almohadas: cervical, de látex, anatómica y top alto volumen. No sé cuál es la que nos pusieron a nosotros, pero me gustó mucho y no tuvimos que cambiar. Dormimos estupendamente bien.
COSAS QUE NO ME GUSTARON
Una cosa que no me gustó de la decoración es que los muebles eran de madera oscura, muy moderna, eso sí, pero con un barniz muy fino. Esto, unido al hecho de que la gente en general no cuida las cosas que no son suyas, hace que los muebles presenten muchos arañazos y da una cierta impresión de descuido.
Aunque hay que decir que todo el hotel, la habitación y el baño estaban relucientes como los chorros del oro.
EL BAÑO
El baño de nuestra habitación era muy espacioso, casi tanto o más que el de casa. De color blanco inmaculado, disponía de lavabo, váter, bidet y una bañera tan grande como un jacuzzi (bueno, casi)
Dentro de la bañera, una ventana como una puerta de grande, para ducharte mirando el puerto y los astilleros de Cartagena.
DETALLES BUENOS
1- un espejo de aumento para quitarte granos,
2- agua caliente al instante,
3- ducha con posiciones de masaje, relax, normal; como un mini-spa,
4- toallas grandes y rugosas que te secaban de una sola pasada,
5- un surtido de geles y champuses y cremas que olían a lima y a naranja y daban un olor muy bueno por todo el cuarto.
DETALLES MALOS
1- el tapón del lavabo no cerraba bien. Esto me lo chivó mi churri mientras se afeitaba,
2- secador de pelo que no funcionaba. Aunque esto fue culpa mía, que no supe encontrar el botón para encenderlo. O sea que esto en realidad es sólo medio malo... XD
3- no hay escobilla de váter. Con lo que me da penilla la persona que vaya a limpiar las habitaciones.
EL MINIBAR
Nunca me gusta usar este servicio y esta vez no iba a ser menos. Para eso tenía mis cafés gratis jeje. Soy de natural agarrada y prefiero comprar mis propias cocacolas Hacendado y enfriarlas en la neverita.
Pero si a alguien le interesa tener una idea de los precios, aquí van algunos:
- agua y refrescos: 2.85
- patatas fritas: 2.40
- whisky: 4.61
- chocolatina: 2.85
RESTAURANTE "NHUBE"
Esto es una pijada del hotel. En la publicidad reza: "Descubra "NHUBE", el nuevo espacio multifuncional, creado por Ferrán Adrià y NH Hoteles, donde se combinan restauración, descanso y ocio" "En nhube se puede leer, escuchar música, trabajar, jugar, ver televisión, navegar por internet, relajarse... Además se puede disfrutar de la original propuesta gastronómica ideada por Ferrán Adrià, basada en platos sencillos pero de alta calidad. Verduras, pasta, zumos naturales, carnes y pescados... Todo ello en un entorno cuidado hasta el más mínimo detalle, para sentirse mejor que en casa en cualquier momento del día."
Nosotros no tuvimos la oportunidad de bajar al restaurante esa noche, pero hace tiempo, paseando por la ciudad, entramos en la cafetería a tomar un café y nos pareció un lugar muy acogedor, libre de humos, donde tomarse algo sentado en cómodos sillones mientras lees la prensa o libros que presta el mismo hotel. La decoración es moderna pero, como digo, también muy acogedora.
El señor éste, el Ferrán Adrià, parece que ahora se dedica a hacer caja a base de prestar su nombre a diferentes invenciones ultramodernas y exquisitas, más que a freír huevos a la pitifuás. Esto hace que el menú del servicio de habitaciones se componga de platos semifinolis tales como:
- sopa de cebolla al parmesano, por 6
- sándwich de pechuga de pollo confitada con crema de apio, por 6
- bocadillo de pan gallego con lomo a la plancha, cebolla y queso brie, por 8
- frutos rojos en su jugo con helado de queso fresco, por 6
Sinceramente, nosotros preferimos salir a cenar al Burguer King del puerto con unos amigos. ;-)
Después de la cena, volvimos a casa a sacar a las perras por última vez del día. Y después de darles muchas recomendaciones para quedarse solas nos volvimos al hotel.
Estábamos para entonces muy cansados, pero se estaba tan a gusto en la habitación que no nos queríamos dormir ninguno de los dos. Estuvimos hablando hasta casi las tres de la madrugada y escuchamos a los señores de Cartagena Limpia limpiar los Héroes de Cavite para los turistas del día siguiente. Hablamos mucho y nos conocimos más si cabe. Finalmente nos pudo el sueño y nos metimos en las sábanas hasta el amanecer.
El amanecer fue temprano, un amanecer sin despertador, antiguo, un despertar con la luz primera del sol y el canto de las gaviotas portuarias. Me recordó mucho al tiempo en que viví junto a los acantilados de Cabo de Palos, donde todas las mañanas se escuchaba ese mismo sonido y todo era tranquilo.
Empezó así mi último día de trabajo antes de las vacaciones. Podríamos haber tenido suerte y no tener que trabajar, pero las circunstancias se dieron así y tocó madrugar :-(. Fueron pocas horas de sueño, pero muy intensas debieron de ser, porque el ojo se me abrió solo sin necesidad del pipiripí de la alarma del móvil. Sólo hicieron falta unas cuantas gaviotas y una bañera enorme esperándome a tres pasos.
Nos desperezamos con otro café de los gratis, que sientan mucho mejor, y bajamos a pagar. 78 euros la noche sin desayuno (con desayuno-buffet 95). La chica de la recepción nos preguntó amablemente si habíamos pasado buena noche y fue muy simpática. Todo el servicio de la recepción fue siempre muy correcto y agradable.
Fuimos a desayunar a un bar cercano que se llama El Pico Esquina y después llevé a Paco a casa, el suertudo ya estaba de vacaciones. Como soy una madraza tuve que subir yo también a ver cómo habían pasado la noche nuestras princesitas y nos recibieron con el mismo entusiasmo que si hubiéramos dormido en la habitación de al lado como siempre. Vamos, que no se habían enterado de nada, menos mal. Luego, como era tarde para mí, me tuve que ir a trabajar, jo.
Y bueno, así terminó una tarde noche muy especial, diferente y entretenida que esperamos repetir muy pronto todos.
:-)