Opinión detallada de narita123
Estuve allí hace dos años por motivos familiares, después de ir a Santander.
Me habían hablado tanto de este lugar y tan bien, que no dudé en acercarme. No estuve alojada. Sólo desayunamos en él: un placer. Como todos los paradores (por lo menos los que conozco) los camareros y camareras van vestidos al uso de la tierra. Las viandas son de categoría superior, es de precio alto, pero no caro, por la relación de lo que puedes comer con lo que te cobran por ello.
Ese día iban a celebrar allí una boda, en el jardín. Desde la inmensa terraza del bajo se veía el embalse, el campo alrededor, parecía que nos habíamos transportado a una mansión de esas que salían en la película de "Lo que el viento se llevó" en los tiempos buenos (lo digo por la terraza).
Está a tan sólo 2 km. del pueblo de Cervera de Pisuerga y muy bien señalizado para ir.
Conserva el estilo de las grandes casonas de Cantabria, pero es relativamente moderno y está preparado para banquetes y para acoger a más personas de las que van, desde luego, porque eran finales de agosto y, salvo la preparación para la boda, no había mucho movimiento.
El enclave, no tiene parangón, abajo, se ve el embalse de Ruesgas y el Valle de Pineda y cerca están dos grandes pantano de Camporredondo y Compuerto, pasa el río Carrión que tiene su nacimiento en la Laguna de Fuentes Carrionas.
Los montes cercanos tienen alturas entre 2450 y 2.500 metros, son Curavacas, Espigüete y Las Lomas
Tiene un bonito jardín y parking techado y otro sin protección, así como un garaje en el sótano. Es curiosa la pista de ejercicio al aire libre con sus cuerdas, barras, etc., aunque esto se ve también en algunos jardines públicos últimamente.
Si queréis alojaros en él, la mejor vista es la del embalse, si hay posibilidad de elegir. El tamaño es mediano, con 80 habitaciones. También tiene un salón para jugar al billar, futbolin, mesas con tapetes para juegos de cartas, y, en verano, en la terraza se está de maravilla, con mesas y sillas de madera oriental (tipo teka), muy agradables y en consonancia con el entorno. Luego está la cafetería, el salón de televisión, otro de lectura...
Pedimos que nos enseñaran alguna habitación alegando que quizá nos alojaríamos al regreso en él y, desde luego la que vi era enorme y me dijeron que convenía estar en un piso medio, porque las vistas de las montañas eran muy buenas, pero el último me decían que era un poco abuhardillado. Esas habitaciones no las vi. El baño, me chocó bastante, tenía una cortina, no mampara.
El alojamiento en habitación doble para dos personas era de 120 euros en aquel momento, pero ya sabéis que hay muchas ofertas en temporada media o baja, claro que si vas en invierno debe estar todo nevado.
La planta baja da idea de más lujo y estilo señorial que las habitaciones en las plantas. Abajo se ven preciosas lámparas, cortinajes regios y entramados de madera en los techos que son una maravilla, los tonos oro-tostado con los rojos, crean el contraste ideal con las maderas oscuras del revestimiento de paredes.
Mi idea final fue que la zona de los alojamientos inducía a pensar que no hay grandes presupuestos para actualizar los baños y las habitaciones, un poco decadente. Pero el entorno lo supera todo.
Querría transmitiros lo que sentí y la percepción del lugar, pero os aconsejo que, aunque no os alojéis en él, vayáis a verlo.
Parador de Cervera de Pisuerga10