Opinión detallada de larky
larky
Sant Feliu de Buixalleu, España100%
Viajé a Chicago este verano, después de veinte años de poner los pies en las orillas del Lago Michigan. La ciudad había cambiado bastante desde ese lejano 1989. Chicago es una ciudad que nunca duerme, en contínua transformación, donde los rascacielos surgen como champiñones... Una de las cosas que ansiaba ver con más ilusión era el Millenium Park, un parque de factura moderna edificado en unos terrenos antaño ocupados por las instalaciones del ferrocarril, justo al lado de uno de los más importantes (y clásicos en su estilo) parques de la ciudad, el Grant Park.
El Millenium Park no me decepcionó en absoluto, pero lo que me dejó anonadado es esta escultura, que ocupa un lugar prominente en el recinto del parque, dividido en varios espacios independientes. Se trata de una gran escultura de aluminio inoxidable pulido en forma de habichuela. Puede parecer poca cosa, pero cuando uno se acerca a ella, siente como el mundo se transforma alrededor. El pulido especular al que fue sometido el material hace que todo el entorno se refleje en la escultura y adquiera una dimensión etérea: cielo, edificios, personas...
Estando situado en un lugar privilegiado, al pie de la masa más densa de rascacielos, el skyline de Chicago aparece como un reflejo onírico en el que las personas van y vienen como espectros. Como Chicago, el Cloud Gate amanece cada día con una cara diferente...
No es de extrañar que esta sencilla obra de arte (sencilla en su concepción, aunque rica en significados) se haya convertido en un auténtico símbolo de una ciudad en la que no faltan precisamente iconos. A finales del siglo XIX, Chicago fue arrasada por un devastador incendio del que resurgió como una ciudad moderna y puntera en el campo arquitectónico. En el siglo XXI, el Cloud Gate muestra a diario las mil caras cambiantes de un entorno arquitectónico que sigue floreciendo. En un par de años podremos ver reflejada en su superficie la silueta de la Chicago Spire, un edificio de 610 metros obra de nuestro compatriota Santiago Calatrava que, a buen seguro, se convertirá en la principal atracción de la ciudad. Espero no tradar otros veinte años en poder verlo...
Cloud Gate10