Opinión detallada de larky
larky
Sant Feliu de Buixalleu, España98%
Una de las cosas que llama más la atención en Chicago es que el metro transcurre elevado sobre el nivel de la calle. Hay varias líneas que también circulan en parte o totalmente bajo tierra, pero las que lo hacen por la superficie son las más conspícuas y tradicionales. Donde esto es más evidente es en el Loop, el centro de negocios de Chicago y el auténtico meollo de la ciudad. Algunas de las calles más importantes están cubiertas o se cruzan con las líneas elevadas del L. Por cierto, L no es más que una abreviatura afectuosa de ‘elevated’.
El efecto estético no es lo que se dice agraciado. Las estructuras metálicas que lo sostienen son de mediados del siglo XX y suele faltarles una manita de pintura. Dado que las calles del Loop no son grandes avenidas, el hecho de tener encima semejante mamotreto les da un aire de callejón bastante sombrío. Eso, sin mencionar los chirridos ensordecedores que ocasiona el paso de un convoy...
Ello no obsta para que el sistema tenga su encanto, digamos entrañable. A los turistas les hace gracia tener que subir en lugar de bajar para coger el metro y los locales parecen no prestarle demasiada atención.
Como medio de transporte el L es correcto, aunque caro (2,25 $ el viaje en la actualidad). La red es relativamente extensa y el material rodante aceptable, al igual que la frecuencia de paso. Eso sí, nada que ver con las redes de metro de las grandes capitales europeas... Comparar el L con el metro de Bilbao, por ejemplo, es como comparar los rascacielos de Chicago con los de la capital del Nervión. Eso sí, ninguna visita a la ciudad es completa sin haberse montado al menos una vez en el L.
Chicago L7