Opinión detallada de larky
larky
Sant Feliu de Buixalleu, España98%
La primera vez que viajé a Chicago no pude visitar este acuario. Estaba cerrado por unas reformas que iban a durar varios años y que lo convertirían en uno de los mayores del mundo. En consecuencia, era una de las principales atracciones de Chicago que habían quedado pendientes en mi agenda.
Tengo que decir que de acuarios empiezo ya a estar un poco saturado. No hay ciudad europea (al menos las costeras) que no tenga el suyo. Más grandes o más pequeños, más modernos o más antiguos, todos son más o menos lo mismo. Por eso, la idea de visitar este que se encuentra a la orilla del Lago Michigan no me seducía en demasía. Eso sí, a mi hijo le hacía ilusión, por lo que no había modo de eludirla.
Resignado, me dispuse a una nueva ronda de pececitos en peceras gigantes y los inevitables tiburones. La sorpresa fue mayúscula. Por descontado, había peces, tiburones y hasta unos pingüinos que deben ser primos hermanos de los que hay en Barcelona. Pero ahí se acaban los parecidos. Es un acuario grande. Muy grande. Las exposiciones permanentes son muy completas y recogen cinco habitats diferentes. Pero lo que realmente impresiona es la piscina dedicada a los mamíferos acuáticos (belugas y delfines), de un tamaño colosal. Es el llamado Oceanario, en el que desde un anfiteatro se ofrecen diversos shows no sólo con delfines, sino también con aves.
Las diferencias no sólo son de escala, sino que las instalaciones son magníficas. Hay baños y restaurantes suficientes para cubrir la demanda del numeroso público. Y hay que tener en cuenta que la asistencia de público a este museo es abrumadora. Todos los días del año registra un lleno absoluto. De lo tres museos que se dan cita en el campus de los museos es, de lejos, el más visitado. Desde luego, si lo que uno quiere es disfrutar de una visita relajada y tranquila, que se vaya olvidando Eso sí, aunque la audiencia es numerosa, no hay aglomeraciones y las colas avanzan rápido. Se nota que es una empresa privada (sin ánimo de lucro, eso sí).
Para acabar de redondearlo, la situación del acuario es magnífica: al borde del lago y rodeado de parques desde los que se disfruta de una vista privilegiada del skyline de Chicago. Resumiendo: uno de los platos fuertes de Chicago.
Shedd Aquarium10