Opinión detallada de Ryancom
Ryancom
Madrid, España96%
En mi viaje por las islas griegas visité lugares muy variados y este fue uno de ellos dentro de la famosa isla de Mykonos.
Para llegar hasta allí cogimos primero un autobus ya que el puerto está separado de la ciudad por unos 2 kilómetros aproximadamente. En todo momento ves las casas de la ciudad pero es una zona peligrosa por la carretera y siempre es mejor evitarlos.
Una vez en Mykonos fuimos andando por su paseo, sus calles estrechas llenas de casas blancas con puertas y ventanas azules tan característicos de dicha zona, sus tiendecitas y sus bares junto al mar que hacen de este un lugar especial por su ambiente.
A parte de esto, nos llamó la atención en todo momento los molinos gigantes que se veían desde cualquier sitio de la isla debido a su extensión lineal y estar estos subidos en una especie de montículos. Además he de decir que me pareció especialmente bonito los colores del atardecer ya que dibujaban un cielo realmente precioso.
Al llegar a los molinos pude ver que eran enormes ya que a su lado los turistas parecían hormigas que revoloteaban alrededor de estos y la verdad que no eran pocos precisamente ya que era un lugar muy concurrido.
Los molinos estaban pintados de un blanco inmaculado y pude ver cómo estos eran encendidos ya que la visita a la isla fue ya por la tarde y esto le daba un toque especial.
Lo que más me llamó la atención eran las aspas ya que estaban formadas por unas especies de listones finitos que estaban unidos por cables que con el movimiento hacía que todo girase. La verdad que esperaba unas aspas gruesas y más consistentes pero esto me pareció bastante original ya que entre estas y el techo cómo de mimbre, parecían salidos del cuento de los tres cerditos, jejeje... Aunque con una gran salvedad que seguro estos girarian y no serían derribados.
En definitiva, unos molinos grandiosos y curiosos ya que no había visto nunca uno tan cerca.
Los Molinos9