Opinión detallada de rcalle
Para finalizar nuestro viaje por Bretaña decidimos parar una noche en Cognac, para no hacer tantos kilómetros de golpe hasta Bilbao. Y que mejor cosa se puede hacer en esta región que visitar una de sus bodegas.
Aunque teníamos contratada la visita con anterioridad, al final solo hicimos la visita otra pareja y nosotros, puede que fuese por ser Septiembre pero en cuanto a numero está genial.
La visita parte desde el edificio nuevo y te acercan a las bodegas en un barco. Nosotros pensábamos que te daban una vuelta por el río y te acercabas a los viñedos, pero que va, solo es cruzar al otro lado. Antes de empezar la visita te recuerdan que no fumes, cosa que es de entender rodeados de tanto alcohol y que dejan sacar fotos siempre que sea sin flash.
Nada más entrar en las bodegas huele a alcohol, pero bien que no es que huela a alcohol de quemar,.Creo que es lo que más me sorprendió. Después te van explicando el significado de las inscripciones en tiza de las barricas, durante cuanto tiempo las tienen en las diferentes bodegas que tienen y las razones y el proceso de obtención del Cognac.
Para ello se pasa por diferentes salas en las que tienen recreados los diferentes pasos de la elaboración del Cognac.
Una de las cosas que me resultó más sorprendente fue ver los años de muchas de las barricas. Intentar buscar tu año de nacimiento puede ser divertido, yo no lo encontré, pero ver barricas del 1893, un Cognac con 118 años es la pera.
Y otra de las cosas interesantes es como se explica la destilación del vino para la obtención del aguardiente ya que el alambique se abre y puedes ver el interior, por lo que es más sencillo imaginarse el proceso.
Al finalizar la visita pasas de nuevo en el barco al edificio del otro lado para realizar una cata y si lo deseas comprar alguna botella. Existen diferentes entradas y los precios cambian dependiendo del Cognac que se quiera tomar. En nuestro caso que casi nunca lo bebemos nos decidimos por la mas barata y tuvimos suerte y la segunda entrada nos salió por la mitad de precio, aún así no me pareció barato ya que la entrada sin descuento son 7 euros.
A la hora de catarlo si aprendí algo, que si el Cognac no te gusta solo y no es buenísimo, se puede combinar con tónica o seven up, es mas, debe ser algo habitual por allí pero claro, a nosotros nos parece extraño aunque no está nada malo.
La experiencia me gusto y me pareció muy interesante, pero la parte de la cata es la que menos me gustó, supongo que me había hecho a la idea de una cata en un lugar con encanto, antiguo y rodeado de barricas... y terminó siendo en una barra de un bar en esa tienda.
Hennessy8
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Arquitectura
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Concepto
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Exposición
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Interés