Opinión detallada de segador1640
segador1640
Ripollet, España99%
Ha llovido bastante desde la primera y última vez que admiré la catedral de Colonia, pero sus imágenes siguen grabadas a fuego en mis alucinadas retinas. No en vano se trata de una de las más espectaculares edificaciones góticas de Europa, una catedral que reduce al rango de capillita a la catedral de mi querida Barcelona.
Fue en el mes de agosto de 1995 cuando encaminé mis pasos hacia esa ciudad a la orilla del Rin, ciertamente nada me atraía más que contemplar ese edificio. De todas las ciudades de la cuenca del Rhur sólo me interesaba Köln y de Köln sólo me interesaba su catedral. No olvidaré nunca la primera imagen del templo. Íbamos en un autocar que cruzaba un puente sobre el Rin y a lo lejos, cubiertos por la bruma matutina, divisé los dos pináculos que parecían desafiar al cielo. En ese momento mi corazón empezó a palpitar de impaciencia, sobre todo a medida que realizabamos el "Tour" por la ciudad con una parlanchina guía.
Al poco rato nos plantamos en la gran plaza que se encuentra ante la Catedral. No diré que estuve a punte de desmayarme por la emoción porque mentiría, sin embargo quedé sobrecogido ante semejante obra maestra arquitectónica; pues todo lo que me había imaginado sobre ella quedaba empequeñecido ante lo que contemplaban mis ojos.
Jamás había visto ( y no he vuelto a ver ) unas torres góticas tan altas, su altura resulta inconcebible pues son más altas que la torre Mapfre yel Hotel Arts de Barcelona. Todo el edificio se eleva al cielo, todo es verticalidad, desde los cimborrios a los arquitrabes, hecho que le hace asemejarse a un gigantesco bosque pétreo.
El interior tampoco me defraudó aunque si me sorprendió. Consta de cinco naves, pero la central que debería ser muy amplia es relativamente estrecha si la comparamos con otras catedrales similares, pero esta circunstancia hace que el visitante tenga aún más sensación de altura; es decir que yo me sentía en un sitio estrechito pero enormemente alto. De hecho mirar hacia arriba, hacia las espléndidas cúpulas me resultó casi mareante pues los techos parecían estar casi en el espacio exterior de tan altos que estaban. Otro placer para mis sentidos fue admirar las decenas de columnas nervadas que partian del suelo de la catedral para ir elevándose hasta perderse en las bóvedas de 50 u 80 metros sobre nuestras cabezas.
Otro aspecto destacable son las magníficas vidrieras que allí se encuentran, de un colorido que casi daña los ojos y que filtran la luz del sol convirtiéndola en relajantes colores que inducen al misticismo y la introspección.
Se puede subir por ascensor o escalera a una balconada situada a unos cien metros de altura desde donde se observa la ciudad de Colonia a los pies. Las vistas son realmente impresionantes, pero gracias a este mirador se puede apreciar el trabajo escultórico situado en la parte más alta de la fachada. Me hubiera gustado haber subido a la cima de una de las dos torres de 150 metros, pero esa posibilidad está vedada al visitante - al menos en la época en la que fui yo -.
En definitiva, se trata de un espectáculo único que os alucinará a todos,aunque se debe saber que no todo el edificio es gótico puro. Si bien se comenzó a construir a mediados del siglo XIII, la Catedral no fue finalizada hasta el siglo XIX, por no hablar de los vitrales, muchos de los cuales son réplicas ya que el templo - y el resto de la ciudad - fue profusamente bombardeado durante la segunda guerra mundial.
Salud!
Catedral de Colonia10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Arquitectura