Opinión detallada de nlorenzo
nlorenzo
Portugalete, España92%
El verano pasado aprovechando uno de los premios de Trivago estuvimos cuatro días en Mallorca, así que una de las noches nos acercamos hasta Colonia de Sant Jordi animados porque según habíamos entendido tenía bastante ambientillo en lo que era el paseo de la playa.
La verdad es que el sitio no me pareció para echar cohetes, aunque sí que reconozco que tenía una gran playa con un paseo bastante agradable al lado, y bueno, también es verdad que lo que nosotros queríamos era cenar algo en plan picoteo, nada demasiado serio.
El caso es que después de dar varias vueltas de uno a otro lado al final nos decantamos por este restaurante, ¿las razones? Pues la verdad que lo que más me gustó fue que parecía el menos txiringuito playero de todos los que vimos, y también que los platos que veíamos salir no tenían mala pinta, no es que tuvieran una presentación de la pera pero para lo que nosotros buscábamos pues era más que suficiente.
No puedo decir que la experiencia fuera mala pero es verdad que me parecieron un poco lentos tanto tomándonos nota como después atendiéndonos, de hecho, como ya estábamos un poco cansados al terminar de cenar decidimos cogernos un helado de cucurucho y dar un paseo con él en lugar de comernos un postre allí sentados.
De la comida pues no tengo nada que decir porque si bien eran platos sencillos estaba todo bueno dentro de la poca dificultad que entrañaban, pero vamos, que todo correcto. En cuanto al precio, pues al igual que en el resto de comidas y cenas que hicimos por allí nos sorprendió bastante que se cobren las 4 aceitunas y la mantequilla que te ponen, ya que por lo que tardan normalmente en servirte debería ser un obsequio del restaurante a tu paciencia. Pero bueno, en todo caso hay que decir que no fue de los sitios más caros donde cenamos aunque rondar los 30€ para tres platos tampoco es que sea especialmente barato.
En cuanto a la decoración pues hay que decir que el local tenía algunos motivos marineros como algún barquito y alguna cuerda con nudos, pero poco más. Algo que me llamó la atención fue que el comedor que diríamos interior quedaba unido a la calle al no existir pared, sino una especie de cristalera que en verano entiendo que quitan y de esta forma aprovechan al máximo el espacio. Eso sí, me pareció que las mesas de la terraza y del interior se mezclaban demasiado dando lugar a estar algo apretujados en algún caso.
Y poco más que decir, ¿Qué si lo recomendaría? Pues la verdad es que para una opción playera e informal de última hora sí, pero yo al menos buscaría otro restaurante para una cena más formal, en ese sentido a mí no me convenció para nada.
Port Blau8
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Clientes
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Cocina
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Servicio
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Entre los clientes había de todo, sobre todo matrimonios con niños pequeños que necesitarían encargarse un poquito más de ellos pues casi nos tiraron algún plato de la mesa por andar corriendo, pero eso no es culpa del restaurante.