Opinión detallada de segador1640
segador1640
Ripollet, España97%
Córdoba es una de las más bellas ciudades españolas, repleta de historia y de rincones interesantísimos, hará las delicias de cualquier viajero amante del arte y la cultura. Desde la torre de Calahorra a la torre de Malmuerta pasando por el peculiar Cristo de los faroles o el templo romano, la antigua capital omeya nos sorprende a cada paso que damos, pero sin lugar a dudas el monumento que ha hecho famosa a Córdoba en todo el mundo es su impresionante mezquita.
Para ser sincero desconozco como llegué hasta la mezquita pues me dejé engullir por la ciudad y sus encantos de manera que no seguí una ruta preseleccionada, simplemente me perdí entre sus venerables calles crucé el rio sobre el Guadalquivir y llegué a una calle muy concurrida que me dejó delante de la mezquita. A primera vista nada hace presuponer lo que vamos a encontrar en su interior ya que externamente no se aprecian grandes conjuntos escultóricos, además el gran campanario cristiano puede confundir a más de uno. Finalmente me dirigí a las taquillas y pagué unos 7 € por entrar, cantidad que me pareció excesiva ya que el precio no incluía ningún tipo de guía; por suerte los cordobeses la pueden visitar gratis si demuestran mediante el DNI que son de la provincia.
Una vez adquirida la entrada a precio de oro entré en la mezquita y menudo shock. Su belleza me golpeó súbitamente estando totalmente desprevenido. Había leído y oído mucho sobra la mezquita, pero aún así no imaginaba semejante maravilla creada por manos humanas.
La sala de oración, hipóstila es brutal, un verdadero bosque de columnas que empezó a edificarse a finales del siglo VIII; me conmocionó la estructura de la arquería compuesta por una superposición de soportes y arcos, los inferiores de herradura y los superiores de medio punto en los cuales se alternan la piedra con el ladrillo rojo. Me encontraba obnubilado, de nuevo con síndrome de Stendhal cuando llegó el remate: la Quibla y el Mihrab, compuesto por una cámara poligonal cubierta con estructuras en forma de concha y decorada con motivos vegetales y mosaicos que según he leído fueron confeccionados por los maestros de la época: los bizantinos. Ante el Mihrab vemos una Maqsura ( oratorio del califa ) con arcos lobulados entrecruzados y genialmente decorados y tres cúpulas con una estructura de nervios realmente complicada que me hizo dudar sobre si hoy en día alguien sería capaz de imitarlo mínimamente.
Tras pasar largo tiempo contemplando semejante obra maestra recibí otro puñetazo en el bajovientre, éste fue doloroso. Fue cuando me encontré súbitamente una iglesia en el corazón de la mezquita, madre mía que pegote! Está situada casi en el centro de la obra de Al-Hakam y destruye parte de su encanto, fue realizada en el siglo XVII y carece de interés, por lo que recomiendo pasar de largo lo antes posible, de hecho en el ticket de entrada pone "catedral-mezquita&q uot;, sin embargo para un servidor el monumento sería descrito como "mezquita con iglesucha mediocre".
Debo decir que mientras recorría el lugar me descalcé para sentir esas antiguas piedras bajo mi carne ( y para relajar los pies con el frescor del suelo ), pero un vigilante de seguridad, con muy malos modos, me dijo que me pusiera de nuevo las sandalias, que aquello era una iglesia y que le debía un respeto...como me puse! Estuve a punto de gritarle que aquello era un recinto sagrado del Islam, construido 900 años antes que la "catedral" y que era él el que tenía que quitarse sus apestosos zapatos, sin embargo me callé y obedecí sumisamente, como si aquellas piedras me susurraran "no vale la pena". De todas maneras un servidor es agnóstico y respeta lo mismo al Islam y al Cristianismo.
En fin, que el lugar debe visitarse como mínimo dieciséis veces en la vida.
Mezquita-Catedral10
Valoración
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Accesibilidad
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Se tiene que ver
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Barato
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Ambiente
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Arquitectura