[27/08/2007] Se trata, a juicio de la autora de la opinión, de un alojamiento con "instalaciones muy espectaculares", y cuya recepción está atendida por un personal "siempre dispuesto y muy profesionales".
Entre las instalaciones, la responsable de la opinión destaca la terraza de la sexta planta, "con piscina y vistas al mar", y que no duda de calificar como "un lujazo". Por contra, señala que para el uso de algunas de otras instalaciones, tanto deportivas como el "gimnasio" o el "jacuzzi", "hay que pagarlas", especificando que "además muy caro".
Las estancias son "grandes", con un "interior" que la autora señala como parte de "lo bueno" del hotel (al igual que los "interiores del hotel"), y que incluye terraza y sofá-cama, "para si vas con niños". El uso de la caja fuerte, por su parte, es de pago, se queja la autora de la opinión, cuestión que le "pareció un poco mal".
Sin embargo, el servicio de restauración del hotel "falla" en "la comida", no tanto por la "variedad", sino porque "estaba mal cocinado" y con unos horarios inapropiados, según Naidarea. El servicio resulta dispar: mientras que la valoración es positiva para los camareros ("muy bien"), "el personal de cocina" llega a ser "superimpertinente".
La animación del hotel es otro de los puntos que "no gustó" a la autora, y que considera que se trata de "malas" actuaciones, y cuyos intérpretes mostraban "poco interés".
Por último, la autora destaca los "centros comerciales" que se hayan en las proximidades del establecimiento, "por si sales del hotel a comer o de compras en un momento".
Tratándose de un alojamiento de cinco estrellas, en la evaluación final de la autora "le quita una estrella".
Este relato es una interpretación de lo que el autor menciona arriba
Lea el artículo completo: