Opinión detallada de bezudo
Hay dos edificios en la parte baja o nueva de Cuenca que llaman la atención, uno por su pretensión, el otro por su solidez funcional. El Palacio de la Diputación Provincial y las Escuelas Aguirre, de la misma edad, se encuentran frente a frente, protagonistas de la calle que hasta ha tomado su mismo nombre.
Toda esta zona fue la que sirvió de asentamiento a las tropas de Alfonso VIII en la conquista de Cuenca, durante los nueve meses que duró el asedio. Y por esta zona estaba la Cruz del Humilladero, de poco más de metro y medio, que desapareció en 1900 y que recordaba este acontecimiento.
Entre los hijos ilustres de Cuenca hay uno que bien se merece la estatua que tiene dedicada en el Parque de San Julián, se llamaba Lucas Aguirre Juárez.
Aguirre nació el 18 de octubre de 1800 en el seno de una familia de 5 hijos que vivía en el número 45 de la calle de Alfonso VIII. Consiguieron hacer fortuna con la ferretería familiar, la diligencia de correos a Madrid y el negocio de fabricación y comercialización de tejidos. Pero la vida familiar no le fue tan bien. Fallecieron sus padres y hermanos y no casó.
Convencido de que la ignorancia de las masas era la causa principal de todos los males que padecen los pueblos dejó testamentalmente, en 1871, su fortuna para la creación de tres escuelas donde pudieran estudiar los pobres. Una está en Siones, lugar de nacimiento de su padre, otra en Madrid, donde falleció el 20 de marzo de 1873 y la tercera es el edificio que nos ocupa.
Empezó su construcción en 1884 por diseño del arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso y su función educativa se inició en 1892.
La edificación de dos plantas tiene formas simétricas sobre un eje central que le aporta una regularidad de líneas sencillas. La fachada tiene un balcón enrejado sobre la puerta de entrada y el rótulo en piedra -Centro Cultural Aguirre-. A ambos lados puertas inhabilitadas bajo dos ventanales. A sus lados, simétricamente, dos cubos de una planta con tres ventanales cada uno.
El color claro terroso típico conquense le aporta la nota popular de estas escuelas de niños pobres.
Cosas del destino, en 1981 dejó de dar clases. Parece ser que ni aún notarialmente se asegura el futuro.
Se remodeló el inmueble y desde 1992 se viene usando como centro cultural donde se celebran exposiciones, conferencias y congresos. En el 2003 se creó una biblioteca municipal abierta a todos los interesados con una sala audiovisual y la hemeroteca donde consultar revistas y periódicos además de contar con varios ordenadores con acceso a internet.
Son interesantes las tres colecciones donadas de Fernando Zóbel, Federico Muelas y la del fondo Zavala.
Cuenta con talleres de animación a la lectura y anualmente se celebra la lectura continuada del Quijote.
Una casa donde la cultura está a mano de cuantos pasen por sus puertas.
Loa, honor y gratitud al señor Lucas Aguire Juárez.
Escuelas Aguirre7