Opinión detallada de bezudo
La Plaza Mayor de Cuenca se encuentra en pleno centro del casco antiguo, en la parte alta de la ciudad, a la que se puede llegar con el autobús que tiene su fin de línea en la misma plaza o con el del Castillo, un poco más arriba. También podemos subir con el Tren Turístico que parte desde el Centro de Recepción de Turistas, en la entrada a la ciudad viniendo de Madrid-Tarancón. Esta opción es recomendable para las personas con problemas de movilidad por que hace un recorrido circular por la calle más importante de la parte baja y sube, por la Plaza Mayor, hasta el Castillo por el módico precio de 3,5 €.
Mi opinión es que es mucho mejor subir a pie provistos de unas zapatillas cómodas y con tiempo de sobra, sin prisas, por que durante todo el ascenso nos encontraremos con rincones, calles, plazas y edificios dignos de ver.
Al llegar nos encontramos con la Anteplaza, un espacio liso, horizontal, que agradecemos después de tanta pendiente. Esta pequeña plaza era parte de la Plaza Mayor hasta que en 1762 la dividiera en dos la construcción del Ayuntamiento. Tres grandes arcos que permiten el paso de vehículos y personas, dan amplitud al espacio y permiten la comunicación visual entre las dos plazas.
Nos sorprende la disposición de la explanada que no tiene nada en común con la idea generalizada que tenemos de las plazas mayores, cuadradas o rectangulares; esta es irregular tirando a triangular y levemente inclinada, ejemplo de la línea anárquica que domina todo el casco histórico conquense, lo impredecible, el constante desorden.
La Plaza Mayor surgió como espacio abierto para el mercadeo de los puestos instalados junto a la mezquita aljama de al-Kunka. Tras la conquista de la ciudad en 1177 por el castellano Alfonso VIII, la catedral se levantó sobre los cimientos del templo musulmán conservando y ampliando la plaza.
Originalmente la plaza tenía una pronunciada inclinación, propia del terreno donde está asentada, por lo que se decidió rellenar esta inclinación levantando un muro de contención en su parte más baja que es la que, con un murete y una pequeña verja protectora, da a la calle Pilares.
Me llama poderosamente la atención la mencionada anarquía de los edificios que componen la plaza: la fachada del Convento de las Petras es un gran cubo insípido que ocupa un lado de la plaza, le sigue la rompedora e imponente portada de la catedral, continúa con estrechas fachadas de bloques de viviendas policromadas hasta el Ayuntamiento donde los arcos son aberturas de trasiego. Para rematar el cuadro, la calle Pilares recorre a diferente nivel todo el lado oeste de la plaza.
Los bajos de los bloques de las viviendas están destinados a restaurantes, bares y comercios de recuerdos para el visitante donde podemos hacernos con una botella de cerámica de las Casas Colgadas con licor de resoli, un botijo típico con forma de toro, el dulce conquense alajú o algún objeto o camiseta con motivos de la ciudad.
Opino que no debemos perder detalle de la fuente con pilón adosada a la pared del Convento de las Petras, echemos un trago de agua y fijémonos en las escaleras de la catedral, ha sido costumbre, y sigue siéndolo, tomar un refresco y reponer fuerzas sentado en sus escaleras mientras se charla amigablemente.
Este es un punto perfecto de partida también para recorrer el casco histórico. Desde aquí podemos asomarnos a la Hoz del Huécar con el Puente San Pablo, el Parador y las conquesísimas Casas Colgadas. También podemos subir por las rondas y el Arco del Bezudo al Castillo, echar un vistazo a la Hoz del Júcar, San Miguel y Las Angustias o acercarnos hasta la Torre Mangana.
La plaza es el núcleo vigoroso no solo de la parte histórica, sino de toda la ciudad, al ser el escenario donde se desarrollan la mayoría de actos lúdicos, festivos y conmemorativos de Cuenca. Aquí llegan y descansan los pasos de las diferentes hermandades en Semana Santa y por estos adoquines se corre La Vaquilla durante San Mateo celebrando la conquista de Cuenca.
Esta es la gran casa de todos los conquenses y de cuantos vengan de visita.
Plaza Mayor de Pio XII10