Opinión detallada de bezudo
Este es un mini mesón conocido incluso fuera de nuestra fronteras gracias a las recomendaciones de asociaciones y agencias gastronómicas.
Pilla a mano, se puede ir caminando puesto que está en el centro de Cuenca, en la calle que los conquenses llamamos del Agua, en las proximidades del Mercado Municipal, el Gobierno Civil, la plaza de la fuente de colores, la zona de copas Peatonal y el rio Huécar.
Desde aquí, después de haber cogido fuerzas, se puede iniciar el ascenso a la parte antigua.
Advierto que el que tengo fobia a las estrecheces no vaya. El sitio es pequeño y siempre está lleno de gente, hay que hacerse un hueco y tener infinita paciencia pora aguantar los roces de los vecinos.
La fachada indica la anchura del local, lo justo para montar una alargada barra y poner en la pared de enfrente otra más estrechita donde poder apoyar los platos y vasos. Toda la pared está decorada de motivos y fotos antiguas conquenses, no hay un hueco libre. Al fondo tienes el comedor, igual de estrecho, donde poder comer un primero, segundo y postre. Recomendable porque se come bien pero yo te aconsejo que te quedes en la barra y pidas unas cañas (a 2,25€) o unos vinos (buen vino en copa apropiada) y esperes... Al rato te ofrecerán un caldito si es invierno, o un gazpacho si es verano. Posiblemente pienses que se han equivocado, que tú no has pedido eso; tranquilo, viene incluido. Al momento te pondrán el aperitivo de las cañas y es que en Cuenca, en todos los bares, ponen tapa. ¡Una bandeja, sí, sí, una bandeja de tapa! Huevos de codorniz fritos, lechuga, patatas, jamón. Para que vayas picando. Y claro, te entra sed. Pides otras cañas. Al rato (todo lo cocinan al momento) te sacan otra bandeja de chipirones a la plancha, su lechuga y sus patatas. Y así una y otra vez, no hay término medio. Imagínate que hasta te sacan chuletillas a las brasas, sí, sí, chuletillas.
Con dos cañas comes y con cuatro ya, ni cenas.
La Bodeguilla de Basilio9