Opinión detallada de highlander59
Las ciudades de Castilla-La Mancha sorprenden por su oferta gastronómica, tradicional e imaginativa. Cuenca está plagada de excelentes restaurantes. Esta adición relativamente nueva que es el restaurante Raff os sorprenderá muy gratamente si visitáis Cuenca en una escapada de fín de semana. En primer lugar, se encuentra fuera del agobio del casco antiguo, escondido en una tranquila calle cercana a la zona comercial. Se trata pues de un restaurante frecuentado por los "locales", lo cual siempre resulta interesante para escapara un poco de la ola turística y sentirse más parte del lugar visitado. En segundo lugar, el local es recoleto y muy acogedor. Podéis optar por sentaros en mesa o en una barra baja con extensión, al estilo de un "sushi bar", y comer contemplando el trajín de la cocina. En tercer lugar, la extrema y nada afectada amabilidad del personal os hará la comida y su elección una delicia más. Y en cuanto a delicias: toda la carta es muy apetecible. Pero el rabo de toro y el rodaballo "a la arrantzale" (si...En Cuenca!!) brillan con luz propia. Para terminar, una sopa de chocolate con helado de té de roca. Veréis Cuenca de una manera distinta. Muy recomendable para vuestra próxima visita.
Raff8