Opinión detallada de bezudo
¿Te gusta comer rodeado de la naturaleza? Entonces este es nuestro sitio.
Aunque está algo enrevesado llegar hasta el Recreo Peral, no te desesperes, toma nota de estas indicaciones que el lugar merece la pena. Hay que tomar la carretera de Tragacete que parte desde el Puente de San Antón y, saliendo de Cuenca, a un kilómetro aproximadamente, (ignorando un chiringuito con terraza junto al rio) toma el primer desvio que hay hacia la derecha. Es el estrecho Puente de los Descalzos en el que pondrás a prueba tus dotes de conducción (si llevas un Hummer no entrarás) cruzarás el rio, girando a la derecha y a unos 100-200 metros habrás llegado. Está solo el edificio y lo podrás ver desde la carretera mucho antes de llegar. No tendrás problemas de aparcamiento.
Podrás comprobar el encanto del entorno. El Júcar de verdes aguas, al que todos los poetas han cantado, te deleitará. Su manso discurrir acariciado por los sauces llorones y flanqueado por los chopos y alamos que tantos pintores han plasmado en sus lienzos, te embriagará. El paisaje creado por los colores ocre, rojizo y amarillento de las ojas otoñales y el verde profundo del rio han sido motivo de inspiración para los más afamados pintores.
En este entorno privilegiado se encuentra el que fuera en sus inicios un chiringuito con terraza. Un bar con una barra protegida del sol y la lluvia por sus compuertas abatibles.
Un lugar concurrido pues era parada obligada cuando ibamos o veníamos caminando de la playa artificial, rio arriba. También por que allí se juega a los bolos desde siempre, junto a la Fuente del Abanico, un antiquísimo pasatiempo típico castellano que recomiendo ver.
También se puede llegar al restaurante caminando desde el centro de la ciudad atravesando la puerta de la antigua muralla de San Juan, por la que dicen entraron las tropas de Alfonso VIII en la conquista de Cuenca.
Alternativamente se puede llegar a pie descendiendo desde la Plaza Mayor, en ese caso recomiendo hacer una parada obligada en la ermita de las Angustias.
Actualmente el bar restaurante ha acondicionado el lugar y lo ha ampliado cubriendo con cristaleras la antigua terraza lo que permite tener una panorámica permanente al rio. Las vigas vistas le dan un encanto especial.
Dispone de una barra donde puedes tomarte unas cervezas sin obligación de sentarte o comer.
Para ir a los servicios hay que salir del local pues se encuentran en la parte trasera.
Para comer puedes pedir platos típicos conquenses como el morteruelo, zarajos, pisto, ajo arriero o gazpacho pastor; o cualquiera de su amplísima carta en la que tienes todo tipos de entrantes, primeros, mariscos, pescados, carnes y postres. Tienen de todo por lo que encontrarás lo que te gusta. No te olvides de tomarte un chupito de resoli con el café.
La relación calidad/precio está bien pues una buena comida puede salir por 25-30€
Pero lo más agradable es el entorno que te invita a comer sin prisas y a tener una sobremesa de disfrute.
Recreo Peral8